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Es cierto que la felicidad está dentro de uno mismo, pero también es cierto que existe una correlación entre nuestro entorno y nuestro interior. Si bien es cierto que si estamos bien por dentro lo llevamos al exterior, la retroalimentación se da de una manera poderosa con experiencias y situaciones que afectan nuestros estados de ánimo y que si no se atienden pueden mermar nuestra calidad de vida.

El entorno es un dominio de vida muy importante, ya que nos dice cómo están las cosas fuera de nosotros, y cuando éste llega a ser poco satisfactorio nos encontramos autoconvenciéndonos de que en realidad todo está bien, cuando es visible que algo afuera no lo está.

El orden, el estado físico de las cosas, la compañía, etc., son aspectos a evaluar para modificar lo que sea necesario y actuar de inmediato antes que se deteriore aún más. El entorno físico y emocional es un reflejo de la sociedad, y debemos detectar a tiempo los signos de enfermedad, al igual que a un niño se le lleva al médico a los primeros síntomas de una gripa, antes de que se convierta en una neumonía.

Entorno físico

Una sociedad que en su entorno maneja áreas verdes, espacios deportivos, recreativos, de congregación, escuelas, etc, puede sentirse mayormente satisfecha a comparación con aquellas en las que no se cuenta con alguno de estos aspectos. Del mismo modo, el mantenimiento que le damos a los mismos habla también de la salud de la sociedad.

Pintar, limpiar, barrer, etc., puede alargar la vida de los espacios y hacernos sentir mejor que si diariamente vemos las cosas deterioradas o maltratándose más.

Entorno emocional

De igual forma, el entorno emocional es importante, llevar sanas relaciones consiste en tratarse con cordialidad, por lo menos conocer el nombre de nuestros vecinos, dar los buenos días, o las buenas noches, ya no digamos con nuestra familia, pues recordemos que la familia y el hogar son los núcleos más importantes de la sociedad, de nuestro entorno más cercano. Humanizarnos y darle a nuestro entorno ese toque empático y solidario que tanta falta nos hace hoy en día.

Los invitamos a hacer un análisis de las necesidades de su entorno y lo que se puede hacer para mejorarlas, al igual que en el aspecto emocional, les proponemos un ejercicio de acercamiento con lo que los rodea.