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Nuestro tiempo es limitado y lo queremos vivir y aprovechar al máximo, conoce cinco buenos hábitos para hacer de las ideas acciones y poder lograr un equilibrio en nuestra vida diaria.

Apunta los objetivos: Lo que se escribe se hace. Si ponemos visible lo que nos proponemos hacer, es más fácil tenerlo en mente y tomar acciones concretas para que pase de ser una idea o sueño abstracto y se convierta en una meta, experiencia o logro concreto.

Mantener un horario: Si nos damos un espacio para el trabajo, para el descanso, para la convivencia, para el deporte y nuestro bienestar, es más probable que no descuidemos ninguna de las áreas porque ya hay una planeación previa y seguirla nos da la garantía que podemos mantener un equilibrio vital.

Establecer un sistema para resolver las prioridades: Hay muchas maneras, podemos empezar de lo más fácil a lo más difícil para encontrar ritmo. También funciona hacer primero lo que menos queremos o más nos cuesta, al concluir estas, nos liberamos de lo que era una carga pesada. Utiliza el sistema que más te convenga y de vez en cuando mézclalos, la cosa es evitar que se acumulen las prioridades y lo que era fácil, se vuelva muy difícil.

Evitar hacer muchas actividades a la vez: No dar nuestra atención completa a un trabajo, proyecto o persona, resta de manera significativa la calidad y nos hace gastar más tiempo del necesario ya que no se concluye nada de una sola vez, sino que se va saltando de un punto a otro, de ida y vuelta. Paso a paso, concentración y atención completa es la manera para entregar lo mejor de nosotros.

Programar descansos: Por más ocupados que estemos, siempre es bueno tomarse un descanso para aclarar la mente. Puede ser tan corto como cinco minutos y se puede aprovechar mejor si lo utilizamos en alguna actividad que conecta nuestra mente y cuerpo como caminar, leer, meditar, escuchar música o hablar con un ser querido. Trabajamos mejor cuando nos recordamos de dónde somos y hacia dónde vamos.

Cinco sencillos hábitos que a la larga nos dan disciplina y con disciplina, todo es posible.