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¿Alguna vez te has preguntado qué es una buena vida?

Seguramente sí, y si le preguntas a otras personas podrías encontrar que, aunque no coincidamos totalmente en la definición de una buena vida, sí que podemos encontrar elementos comunes.

Por ejemplo, la psicoterapeuta Insoo Kim Berg, define el tener una buena vida como la manera en la uno puede contribuir a que la vida de los demás sea un poco mejor. En ese sentido, diversos estudios comprueban que las personas que se caracterizan por ser dadivosas son más felices que las que no lo son.

John Helliwell, en su conferencia otorgada el pasado 20 de marzo en el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, puso como ejemplo de felicidad a su esposa, ya que comprobó que ella, al realmente interesarse en los sentimientos o problemas de los demás y ayudarlos a enfrentarlos y resolverlos, experimentaba grandes niveles de bienestar y felicidad.

Si, en efecto, llevar una buena vida significa dejar a un lado nuestro egoísmo “natural”, podríamos empezar a sumar esfuerzos para que desde nuestra trinchera logremos construir un entorno más feliz y, con ello, mejoremos tanto nuestra calidad de vida como la de los que nos rodean.

Para ti, ¿qué es una buena vida?