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Conoce nuestras sugerencias para hacer de las artes creativas una disciplina:

Evita distracciones: Dejar atrás todas esas actividades secundarias que buscan competir por nuestra atención.

Trabaja con un horario: Establecer un tiempo de inicio y uno de fin para darle a nuestra mente una estructura, una base de referencia.

Escribe objetivos concretos: Tener perfectamente claro que vamos a hacer en ese tiempo es fundamental. Ya sea escribir tres cuartillas, pintar un lienzo o componer dos estrofas, tener metas específicas, hace que las cumplamos.

Crear sin buscar ser perfectos: Los primeros trazos de van Gogh no fueron perfectos, incluso sus obras maestras no fueron consideradas “maestras” sino hasta mucho tiempo después. Creemos y sepamos que siempre habrá tiempo de mejora, la clave es no detenerse.

Compártelo y déjalo ir: Al compartir nuestro trabajo, es un paso firme para que deje de ser abstracto y empiece a tomar forma concreta.

Asume que no siempre va a gustar: No tomar una critica constructiva o de otra naturaleza como una crítica personal, tomar lo bueno y ser capaz de distinguir aquello que no suma o que no nos funciona.

El camino del artista no es una ciencia exacta y lo hermoso del arte es que no se basa en un conjunto de reglas, aun así, una estructura y una base siempre ayuda para dar pasos más firmes y certeros.