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Muchos son los estudios que comprueban que la música está íntimamente relacionada con la inteligencia, la forma en que es estudiada es de tal naturaleza que combina diversos factores de manera que integra un aprendizaje muy eficiente. Muchas conexiones neuronales son creadas al estudiar música, como por ejemplo tocar un instrumento musical, o lecciones de canto o piano, desarrollan capacidades cognitivas de manera notable.

Cierto es que un bebé desde el vientre materno puede ser influenciado por ciertos ritmos de música, al igual que la misma madre para relajarse o alterarse; es por esa misma razón que anteriormente las tablas de multiplicar se aprendían con cierta tonada, lo que hacía más fácil que la mente almacenara esa información basándose en un ritmo que ayudara a recordar el resto.

Nuestro cuerpo por propia naturaleza es rítmico, lo mismo desde el arrullo materno, ciertas notas de armonía llevan nuestra mente a un estado de alerta consciente muy propenso a aprender cosas.

La música estimula intensamente las sensaciones en el cuerpo y en la mente, desarrolla otras áreas como pueden ser las matemáticas y la  concentración. Todo esto nos lleva al tan ansiado equilibrio emocional que tanto buscamos.

No podemos negar que la música nos transmite diferentes emociones a cada uno, pudiéndola interpretar de muchas formas distintas, y siendo la misma expresión. Indudablemente es placentero escuchar o interpretar la música de nuestra preferencia, y eso nos coloca en un estado intenso de placer, pudiendo ser el estado ideal para abrir nuestros sentidos y aprender todo lo posible a nuestro alrededor.

Esperamos que este artículo sea de utilidad para ustedes y que puedan hacer uso de diversas herramientas para tener una mejor calidad de vida y hacer frente a las situaciones diarias de la vida.