Salud


 

Una manera de combatir el estrés es con Empatía

¿Cuántas veces hemos estado preocupados por algún asunto de trabajo, por un amigo o tal vez por un ser querido y al preguntar si todo está bien…? se obtiene una simple respuesta: “Todo esta bien, sólo estoy estresado”, como si no hubiera nada de qué preocuparse. ¿en verdad no hay nada de qué preocuparse?
A menudo usamos las palabras “estoy estresado” casualmente en nuestras conversaciones cotidianas, con poco reconocimiento de los efectos adversos del estrés en nuestras vidas. Pero la evidencia sugiere que deberíamos de poner mucha más atención por nuestros niveles de estrés en los que podemos encontrarnos.

Busquemos una vida sana

Recientemente un tema que está en todos los noticieros, redes sociales y en boca de muchos ambientalistas y ciudadanos interesados en tener un planeta mucho mejor y conservar lo poco que nos queda, es el Acuerdo de París y la salida de Los Estados Unidos de Trump.un

La represión y agresión

El malestar en la cultura en la perspectiva de Freud, consiste en el incremento de culpas y de represiones de la libido en su aspecto sexual y agresivo, como consecuencia de un mayor grado de “civilización”. Un efecto boomerang, por llamarlo así. El entorno actual es un peculiar laberinto en este aspecto, que a primera vista parece insalvable.

La crisis de los 40

El objetivo es encontrar nuevamente un sentido que aglutine esta nueva orientación libidinal, y que otorgue dignidad a la disminución de las fuerzas y del empuje vital. Esa unión de las fuerzas del espíritu se da de manera espontánea, por ejemplo, en el caso del enamoramiento, momentos en que mente, cuerpo, emoción y espíritu, se centran en un objetivo único –disfrutar del ser amado- llenando a la vida de sentido.

Mente insana en cuerpo sano

Mente insana en cuerpo sano En la entrega anterior, Carl Jung proponía lo siguiente, para ser un pleno ser humano, consciente de sus luces y de sus sombras: 1.- Buena salud física y mental. 2.- Buenas relaciones íntimas y personales, como matrimonio, familia y amistades. 3.- La facultad para percibir belleza en el arte y en la naturaleza. 4.- Un nivel de vida razonable y un trabajo satisfactorio. 5.- Un punto de vista filosófico o religioso capaz de salir airoso ante las vicisitudes de la vida. Suena bien. Sin embargo, la cultura de masas, propensa a la alienación, muchas veces no favorece la puesta en práctica de estos sencillos consejos. Veamos. El modo de vida en las grandes ciudades es fundamentalmente sedentario, por eso es tan importante el ejercicio diario. En las sociedades tradicionales de antaño, la ocupación de la gran mayoría de las personas exigía esfuerzo constante, que en el menor de los casos, implicaba caminar. Hoy es distinto, por lo que nos vemos obligados a dedicar tiempo y recursos a actividades que vigoricen nuestros cuerpos. En ese sentido, afortunadamente existe un fuerte impulso en todos los niveles de la vida social. El problema radica más bien en la salud mental. Jung la menciona como un requisito previo a la plenitud, y no como actualmente se pregona, como algo que alcanzar, con base en mucho esfuerzo. La diferencia entre estos dos enfoques es tremenda. ¿Gozamos de buena salud mental? ¿Contamos siquiera, con situaciones propicias para tener una buena salud mental? A diferencia de lo que pasa con la salud física, los tiempos actuales no favorecen la salud mental....