Dejar ir el estrés: No hay nada a qué aferrarse

Dejar ir el estrés: No hay nada a qué aferrarse

Por: Leo Babauta Encontrar la causa, y trabajar para resolver esa causa. En mi experiencia, he encontrado que la causa fundamental de la tensión es aferrarse a las cosas. Nos aferramos a la esperanza de que las cosas vayan como esperábamos o planeamos, y luego nos estresamos tratando de hacer que así suceda, o nos frustra cuando no lo logramos. El aferrarse a las cosas causa nuestro estrés y frustraciones. Entonces, ¿cómo podemos dejar de aferrarnos? Al darnos cuenta de que no hay nada a qué aferrarse. Que todo es cambiante, nada es permanente, todo evoluciona, al igual que nosotros mismos. Lo que podemos hacer hoy para detectar el estrés: Preguntarnos lo que nos está estresando hoy. Preguntarnos a qué nos estamos aferrando. Imaginemos que las causas que nos estresan no existen. ¿Cómo cambia esto las cosas? Te invitamos a conocer más sobre el autor en: http://zenhabits.net/ y puedes leer la versión original en...
Visualización: Hagamos de nuestras metas, realidades

Visualización: Hagamos de nuestras metas, realidades

Es muy común en el deporte escuchar a los atletas decir: “Salió justo como lo imaginaba”, “fue exactamente como lo soñé”, “de niño me veía en el podio cantando el himno de mi país”. En esto podemos encontrar un patrón, una repetición, un cuento que nos contamos a nosotros mismos sobre lo que queremos ser y cómo lograrlo. De ahí la importancia de la visualización ya que es catalizador de una ruta crítica que puede tardar años en cristalizarse, pero mientras se cristaliza, nos ayuda a transformarnos en esa persona que necesitamos ser, para hacer de nuestros sueños, realidades. Un ejemplo concreto y siguiendo el deporte como metáfora de vida, el atleta con más medallas de oro en la historia de las Olimpiadas, Michael Phelps, desde que se inició en el deporte y con la ayuda de su madre y en especial de su entrenador, Michael antes de dormir visualizaba todos los escenarios de las competiciones: desde mantener la calma antes de la competencia, qué hacer ante los imprevistos, como seria ganar un oro olímpico hasta como aceptar la derrota en caso de presentarse. La visualización ayuda a Phelps y a cualquier persona a que se comprometa a practicarla, en lo siguiente: Programar nuestra mente para el largo recorrido hacia nuestras metas. Nos permite estar enfocados y concentrados hacia objetivos concretos. Nos ayuda a eliminar las distracciones. Nos permite ver la adversidad como situaciones temporales, no como permanentes. Nos da una ruta a seguir y nos refuerza nuestra convicción sobre nuestras elecciones. Muchos de nosotros no somos deportistas olímpicos y no ambicionamos una medalla de oro, pero si tenemos...
Tolerancia a los valores ajenos como parte de ser felices

Tolerancia a los valores ajenos como parte de ser felices

La vida no tiene reglas ortodoxas a seguir; la existencia humana en sí no tiene un sentido claro que haya sido universalmente aceptado por todos; además de que existen muchas profesiones de fe y modos de pensar que contrastan radicalmente. Esto crea un panorama que crea diversos conflictos en la vida cotidiana y entre los países, los cuales llegan a provocar: desde una simple discusión de mesa, hasta al uso de la fuerza para imponer lo que creen que es correcto. Sobra decir que la felicidad es algo eminentemente subjetivo y dependiente de muchas circunstancias, pero considero que una de puntos con lo que se puede llegar a ella es teniendo una tolerancia hacia lo que los demás consideran valioso. Para empezar tenemos que decir que la definición racional de los axiomas es algo imposible; dependen de un tiempo y lugar y no se puede decir que algunos de éstos tengan una vigencia universal y permanente. Precisamente esta concepción es un error epistemológico de muchas religiones, ya que representa la negación de cualquier cuestionamiento de lo que es la vida, esto debido a que la doctrina de cualquier congregación ya tiene las respuestas determinadas, situación que también es bastante cómoda y puede hacer que muchas personas estén contentas y alcancen el éxito. Si una profesión de fe ayuda a que un ser humano sea feliz evidentemente será positiva siempre y cuando no afecte derechos de terceros, sin embargo, la historia nos enseña que la intolerancia religiosa ha sido fuente de violencia y muerte. Octavio Paz mencionaba el concepto de la otredad, es decir estudiar al otro para identificarse a...
HOY ES EL DÍA….

HOY ES EL DÍA….

Por María Eugenia Mora Dadas las circunstancias que actualmente vivimos, mantenernos en una actitud reflexiva, positiva y con un deseo genuino por cambiar las cosas, para la mayoría resulta harto difícil. Sólo basta con abrir las páginas de la internet, la televisión o escuchar la radio y los periódicos y en verdad el corazón, el estomago y todo nuestro ser, se contrae, no sólo de dolor, sino de impotencia y rabia. Igual que ustedes, me hago todos los días una sólo pregunta: ¿Cuándo van a cambiar las cosas? Inmediatamente me respondo. ¿Qué estoy haciendo para cambiarlas?, para lograr que mi congénere, el otro, los otros tengan -cada día- un poco más de humildad, humanidad y realicen su trabajo con entrega, alegría, ya no digamos con amor, por lo menos con respeto hacia los demás. La primera pregunta es: ¿sinceramente deseamos que las cosas cambien? Según el diccionario la sinceridad es: “falta de fingimiento en las cosas que se dicen o en lo que se hace”. Y agregaría: ¿soy indiferente de lo que pasa en mi entorno? Por consiguiente, una primera lectura sería: dejemos de fingir en tal o cual acción, sin reservas hagamos retro-inspección con nosotros mismos, no caigamos el papel de juzgar lo que nosotros mismos avalamos o -más allá- hacemos para mantener el status o nuestra condición privilegiada, y es que no se trata de mandar a volar todo e ir en contra de las reglas del sistema, sino desde nuestra área de trabajo, actividad o acción, tratemos de dar lo mejor de nosotros, no por interés, sino porque al final del camino tendremos el cerebro, el...
¿El dinero el camino a la felicidad?

¿El dinero el camino a la felicidad?

En el mundo en el que vivimos, donde al parecer el consumo es lo más importante, se ha promovido la idea que la felicidad sólo puede alcanzarse con dinero. A pesar de esto, la sabiduría popular dice que éste no da la felicidad y estudios científicos lo han demostrado, ya que si el dinero originara felicidad, no podrían existir pobres felices ni millonarios infelices, pero los hay. Si bien es cierto que para ser feliz lo ideal sería tener cubiertas tus necesidades básicas como vivienda, vestido y alimento, también se ha demostrado a nivel país que en aquellos donde el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita ha aumentado, sus índices de felicidad o bienestar subjetivo no lo han incrementado. Si nos preguntamos si el dinero nos hace felices, podríamos responder que eso depende de si tienes satisfechas las necesidades elementales de un ser humano y también de la forma en la que concibes tu realidad y lo que es más importante para ti. Te preguntamos: ¿el dinero es lo único que te hace...
El valor de las experiencias

El valor de las experiencias

A pesar de que muchos piensan que comprar cosas nos hace felices, la realidad es que ésta felicidad es momentánea y se ha encontrado que si deseamos experimentar una felicidad más duradera sería mejor invertir nuestro dinero en experiencias. ¿Por qué se dice esto? Porque Thomas Gilovich y Travis J. Carter, psicólogos de la Universidad de Cornell en Estados Unidos, realizaron una serie de estudios donde hallaron que somos más felices cuando salimos de vacaciones o realizamos actividades de disfrute (como volar en parapente o andar en bicicleta) que cuando adquirimos un auto o una tableta electrónica. Lo anterior se debe principalmente a que los seres humanos tendemos a adaptarnos con gran facilidad a los objetos, por lo que la satisfacción de adquirir algo tangible dura poco. Además, los objetos se pueden comparar, lo que trae consigo que podríamos pensar que adquirimos algo con “menor valor” que lo que adquieren nuestros amigos o conocidos, y tendría un impacto negativo en nuestra percepción de satisfacción. Por el contrario, si salimos al parque con la familia o amigos o realizamos alguna actividad recreativa, es mucho más difícil comparar nuestra experiencia con la de alguien más y al mismo tiempo, el recordar lo vivido nos puede llenar de profunda satisfacción y felicidad. Teniendo en mente que las experiencias nos hacen más felices que adquirir algún objeto, ¿qué te parece si este fin de semana en vez de salir de compras organizas un picnic en algún parque de tu...