Colaboración: un paso para la felicidad

Colaboración: un paso para la felicidad

Vivimos en un mundo de solitarios, es decir, en un lugar donde se ha privilegiado la competencia en lugar de la colaboración y donde el individualismo trata de imponerse sobre la solidaridad. Lo anterior, dado que, como menciona Elsa Punset, filósofa española, solemos crecer con el temor de que la cooperación entraña renuncia y debilidad, lo cual es una falacia, ya que se ha comprobado que el altruismo, el afecto y la empatía juegan un rol determinante en la supervivencia humana al permitirnos afrontar problemas y dificultades. De acuerdo con antropólogos y genetistas, la colaboración impacta positivamente en nuestro bienestar, en nuestra felicidad, en nuestra salud y en nuestra longevidad, pero no sólo eso, el ser solidarios con los que nos rodean nos conecta con lo más humano que tenemos. Así que, si queremos aumentar nuestro bienestar y nuestra felicidad, en Imagina México A.C. creemos indispensable que reemplacemos la costumbre del actual sistema que nos incita a competir, por uno que se base en la colaboración y la...
El cariño en cuatro patas

El cariño en cuatro patas

El cariño en cuatro patas Dalia Montoya Hernández Las personas que han tenido una mascota saben que convivir con ellas implica cariño garantizado, significa responsabilidad, acompañamiento, en fin, es cuidar a un ser vivo que se convierte en un miembro de la familia. Sin embargo, en la actualidad se ha venido una ola de rescate y los abandonos se hacen más evidentes. ¿Por qué abandonar a otro ser vivo? Muchos dicen que los animales no sienten y que ni modo, así es la vida. La realidad es que sienten cuando su compañero humano, dueño o como quieran llamarlos, se va y se ausenta por siempre. Los animales son un cariño extra que la vida nos da, es más que nosotros mismos buscamos y que otros dejan en algún lugar. Sí, es verdad que en ocasiones el dinero no es suficiente para mantenerlos; entonces ¿Para qué lo aceptas en tu vida? Eso debemos pensarlo desde el principio, a eso me refiero con responsabilidad. Nada como llegar a casa y encontrar ese ser vivo de cuatro patas evidentemente feliz porque regresaste. Para los niños es un aprendizaje para ser responsables y comprender su entorno desde otra perspectiva, se comienzan a repartir funciones que involucren  a diferentes miembros de la familia. Sí, se debe tener un carnet de veterinario y revisar que todo esté bien con nuestro compañero pero ¿No vale la pena por ver a otro ser contento? Afortunadamente, en la actualidad contamos con la oportunidad de decidir con quiénes deseamos convivir, cómo y bajo qué circunstancia; lo único que necesitamos es consciencia y responsabilidad. ¿Por qué no convivir con otros...
Ponernos en los zapatos del otro

Ponernos en los zapatos del otro

¿Han visto una foto que circula en internet donde una madre y su hijo, de unos 10 u 11 años, intercambiaron zapatos? El trae los tacones de su mamá y la mamá usa los tenis del niño.   La  foto circula mucho en redes sociales y a muchos les causa gracia, pero creo que es un gran pretexto para reflexionar sobre la empatía.   En una definición popular, podríamos decir que la empatía es ponerse en los zapatos del otro. Ser empático significa tener la capacidad de percibir lo que otra persona puede sentir.   Si vemos la foto, seguramente pensaremos que el pequeño fue obligado por su mamá al intercambio de calzado. Ser empático significaría entender el cansancio o malestar que los tacones producían en su mamá, y así estar dispuesto al intercambio.   Muchas veces cuando un amigo o un familiar nos cuenta sus problemas, solemos acudir rápido a la crítica o la compasión, pensamos que nosotros los solucionaríamos más rápido y de una mejor manera, sin embargo la empatía nos lleva a entender las razones que llevan al otro a actuar como lo hace.   Ponernos en sus zapatos nos permite ser más comprensivos, tolerantes y solidarios con el otro. Los invito pues a que antes de criticar injustamente piensen en las razones que llevan a alguien a actuar como lo hace, buscando una solución pertinente que vaya más a fondo con la problemática.   Ser empáticos nos permitirá estar más en contacto con quienes nos rodean, entenderlos mejor y generar una convivencia más sana con ellos, lo cual incrementará nuestro bienestar.   Me gustaría estar...
¡Vivamos los chispazos de felicidad!

¡Vivamos los chispazos de felicidad!

Veo en un programa extranjero la entrevista a un escritor italiano que acaba de publicar una nueva novela. El escritor se expresa con un optimismo contagioso y dice algo que no se me olvidará: la felicidad hay que buscarla, pero es mejor vivirla, aunque dure unos cuantos segundos.Pone como ejemplo la celebración de un cumpleaños. Está la familia reunida y el festejado, de pronto, se siente tan contento que comienza a llorar. ¿Qué hacen los demás? Le piden que no llore y hasta lo regañan por “amargar” el momento. Otra situación: el equipo de básquet de la escuela juega un partido reñidísimo con su rival más duro. El marcador va empatado y, por puritita suerte, el peor tirador acierta una canasta. El coach grita, enojado: ¡Eso no basta! Una más: el niño de primaria celebra con brincos y aplausos la promesa de que le darán como premio un día en ese parque de diversiones especial que quiere conocer. El papá lo aquieta diciéndole: “Ya, ya, no hagas tanto alboroto. Parece que nunca te he llevado a ningún lado”. Las tres situaciones retratan un sabotaje a la felicidad. Se trata de acciones con las que le cortamos las alas al gozo e interrumpimos la oportunidad de saborear esa sensación de totalidad, de placer. Los momentos de equilibrio en la vida suelen durar muy poco; esa sensación de calma a veces nos pasa desapercibida justamente porque no nos permitimos disfrutarla, dice el escritor. Nos pasamos todo el día buscando la felicidad y, cuando llega como fruto del esfuerzo o por mera casualidad, nos perdemos la oportunidad de deleitarnos con ella. Me gustaría...
Colaboración: un paso para la felicidad

Colaboración: un paso para la felicidad

Vivimos en un mundo de solitarios, es decir, en un lugar donde se ha privilegiado la competencia en lugar de la colaboración y donde el individualismo trata de imponerse sobre la solidaridad. Lo anterior, dado que, como menciona Elsa Punset, filósofa española, solemos crecer con el temor de que la cooperación entraña renuncia y debilidad, lo cual es una falacia, ya que se ha comprobado que el altruismo, el afecto y la empatía juegan un rol determinante en la supervivencia humana al permitirnos afrontar problemas y dificultades. De acuerdo con antropólogos y genetistas, la colaboración impacta positivamente en nuestro bienestar, en nuestra felicidad, en nuestra salud y en nuestra longevidad, pero no sólo eso, el ser solidarios con los que nos rodean nos conecta con lo más humano que tenemos. Así que, si queremos aumentar nuestro bienestar y nuestra felicidad, en Imagina México A.C. creemos indispensable que reemplacemos la costumbre del actual sistema que nos incita a competir, por uno que se base en la colaboración y la...
Pertenencia y aprecio

Pertenencia y aprecio

Pertenecer a un grupo, a una familia elegida, y que otras personas valoren el esfuerzo que hacemos son dos fuentes de bienestar de los mexicanos.Esa es una afirmación del despacho de publicidad y mercadotecnia Draftfcb México, después de realizar un estudio sobre bienestar en el país para averiguar cuáles son las prioridades de la gente. Su objetivo era saber qué es lo que más valoran las personas en la vida cotidiana. De los resultados de la investigación, los más importantes, desde mi punto de vista, son la percepción de ser parte de una tribu que nos define a cada uno, un grupo al que somos capaces de defender. Se trata del grupo diferente a la parentela que nos hace sentir identificados, bienvenidos y con sentido de solidaridad. Esto ocurre por la necesidad de empatía y de apoyo que es natural a todos los seres humanos, según explican los expertos. Los familiares resultan fuente de fortaleza, pero el sentimiento de que las cosas marchan bien, la satisfacción, se encuentra en el clan elegido por uno mismo. Por otra parte, la alimentación de nuestro espíritu se basa en sensaciones que recibimos con las acciones de la gente en nuestro entorno y que reconoce o valora nuestra participación y presencia. Esto explica por qué nos gusta estar fuera de casa o con gente que aprueba nuestra forma de ser o el trabajo que hacemos. Además de los cumplidos, que siempre suenan bien en nuestros oídos, el aprecio es un motor de la existencia. ¿Has hallado estos dos alicientes del bienestar? Acompáñame a descubrirlos, apreciarlos y afianzarlos. Me gustaría estar en contacto con...