Tolerancia a los valores ajenos como parte de ser felices

Tolerancia a los valores ajenos como parte de ser felices

La vida no tiene reglas ortodoxas a seguir; la existencia humana en sí no tiene un sentido claro que haya sido universalmente aceptado por todos; además de que existen muchas profesiones de fe y modos de pensar que contrastan radicalmente. Esto crea un panorama que crea diversos conflictos en la vida cotidiana y entre los países, los cuales llegan a provocar: desde una simple discusión de mesa, hasta al uso de la fuerza para imponer lo que creen que es correcto. Sobra decir que la felicidad es algo eminentemente subjetivo y dependiente de muchas circunstancias, pero considero que una de puntos con lo que se puede llegar a ella es teniendo una tolerancia hacia lo que los demás consideran valioso. Para empezar tenemos que decir que la definición racional de los axiomas es algo imposible; dependen de un tiempo y lugar y no se puede decir que algunos de éstos tengan una vigencia universal y permanente. Precisamente esta concepción es un error epistemológico de muchas religiones, ya que representa la negación de cualquier cuestionamiento de lo que es la vida, esto debido a que la doctrina de cualquier congregación ya tiene las respuestas determinadas, situación que también es bastante cómoda y puede hacer que muchas personas estén contentas y alcancen el éxito. Si una profesión de fe ayuda a que un ser humano sea feliz evidentemente será positiva siempre y cuando no afecte derechos de terceros, sin embargo, la historia nos enseña que la intolerancia religiosa ha sido fuente de violencia y muerte. Octavio Paz mencionaba el concepto de la otredad, es decir estudiar al otro para identificarse a...
Old Age

Old Age

              A raíz del trauma civilizatorio de la segunda guerra mundial, se agigantó un complejo de culpa en la cultura. Desde entonces, esa culpa ha venido generando cambios en la consciencia social. En un principio fueron las consignas pacifistas, luego vino la sospecha contra toda forma de autoritarismo, las mil formas de activismo, desde “save de whales” y Greenpeace, pasando por el veganismo, hasta la cultura de lo gluten free, lo orgánico y lo antitaurino. Se trataba, en el fondo, de asegurar que el horror del Gulag y de Auschwitz no se repitiera nunca. Hasta aquí todo bien. El asunto delicado, es que en esta vorágine de asegurar la paz y la no violencia, todos estos activismos se han convertido en los nuevos fascismos. De este modo, la idelogía new age, en un principio contestataria, se convirtió en un peligroso old age reaccionario e intolerante con todo lo que no se adhiera a sus consignas. Y, en una palabra, lo que no se adhiere a ellos es la tradición. Hoy vivimos el imperio de la simulación, llamada “discurso políticamente correcto”. Hoy es intolerable no mostrarse de acuerdo con lo que estos discursos imponen. La pena es el escarnio, el linchamiento, la mofa o la exclusión. Hay al menos dos fenómenos muy negativos de esta “old age”: 1.- La adaptación al sistema.- La feroz competencia del capitalismo contemporáneo tiene como su centro a la violencia y la deshumanización, pero de un modo increíblemente hábil, su propio funcionamiento nos ha vendido –literalmente- la idea, de que vivimos una era de florecimiento espiritual. De este modo,...
Volvamos a los arquetipos

Volvamos a los arquetipos

  ¿Quién duda del naufragio de la vida de las sociedades contemporáneas? La verdad es que muchos lo dudan, y aún más, ni siquiera es un tema que preocupe. Tenemos muchos diagnósticos y soluciones. Nos hemos convertido en activistas indignados por todo lo que pasa en la sociedad, en teoría, claro. Al mismo tiempo, a decir del famoso filósofo Slavoj Zizek, nos parece más probable una invasión alienígena, que un cambio del sistema económico y social. Dijo un famoso demente de principios del siglo XX, el famoso juez Schreber: “El dios muerto pesa más que el dios vivo, y del mismo modo, nos devora” La herencia del universo positivista y el paradigma científico materialista, condenaron al reino del espíritu al ámbito de la superstición, y al reino psicológico profundo al rincón más apartado de la academia. Pero la realidad es que el abandono de la dimensión espiritual es la causa última de los males individuales y sociales actuales, desde las recurrentes crisis económicas, hasta la inseguridad y el terrorismo de las sociedades contemporáneas. Como no podemos generar un consenso al hablar en el nivel del espíritu (pneumático), lo haremos desde el punto de vista de la psicología profunda. En resumen, diremos que nadie puede vivir plenamente sin integrar a su vida arquetipos de pensamiento, sentimiento y conducta. ¿Quién determina cuáles son estos arquetipos? La tradición los contiene y los propone todos. “El hombre es un animal de costumbres” se decía anteriormente. Hoy es un animal de modas, y las modas son entornos poco propicios para que la totalidad de una persona pueda asentarse y dejarse crecer en un arquetipo....
¿Y si educamos nuestra felicidad?

¿Y si educamos nuestra felicidad?

La felicidad frecuentemente se cuela por una puerta que no sabias que estaba abierta John Barrymore En Cámbiate, llevamos tiempo hablando de felicidad, de optimismo, de positividad. Hemos dejado claro que más que una forma edulcorada de ver la vida, hablamos de una actitud en ella. Que no se trata de no ver lo que nos rodea, sino de elegir como lo vemos e interpretamos. Pero la pregunta que les hago va un poquito más allá. Se me ocurre que si enseñamos felicidad, como actitud, probablemente conseguiremos todo aquello que nos llama la atención en las personas que le “ponen una sonrisa a la vida” a pesar de todas las dificultades que les puedan rodear. Y ¿cómo podemos hacer esto? En primer lugar, esto implica acción. Asumiendo que la vida nos va a dar golpes, que vamos a sufrir con circunstancias personales, familiares o sociales, duras; podemos tener dos opciones: una consiste en esperar, sin actuar, que sea “la vida” quien decida como estamos y que nos vapulee a su antojo. La otra es hacer acopio de “bienestar mental” para que cuando esto ocurra, tengamos un adecuado margen de encaje. Esta segunda opción se sale del concepto habitual de enfermedad y va hacia la búsqueda de un estado que no sea neutro, sino positivo de nuestra salud mental. Aunque vacunarnos con optimismo, no es el objetivo principal de la psicología positiva, si es posible trabajar en nuestro bienestar mental día a día, saliendo de una actitud pasiva frente a él, a una constructiva, que nos ayude a ver las cosas con perspectiva amplia. Como hemos comentado en otras ocasiones,...
Cerrar ciclos más que años para ser feliz

Cerrar ciclos más que años para ser feliz

La noche del año nuevo siempre es objeto de diversos rituales sobre los que gira esta fecha; como es tradición, se realizan una serie de acciones que tratan de animar o empapar de suerte, buena vibra o una simple superstición positiva los próximos 12 meses. El 2015 fue difícil para muchos mexicanos, sin embargo, no porque se acabe terminarán las cosas negativas; es decir, no hay que esperar virajes positivos porque el calendario marque algo en determinado, sino porque nosotros mismos sepamos abrir o cerrar ciclos. Las supersticiones de comer uvas o aventar granos tienen cierta relación con el mito del fin del mundo por lo siguiente: en diversas etapas de la humanidad ha habido un hartazgo en cuanto a la situación que se vive, así como sucede hoy, y es precisamente que a partir de eso se trata de encontrar una renovación en la que se destruya todo lo anterior. Ése es el verdadero fundamento de las historias que afirman que el planeta colapsará, más que las profecías mayas u otro relato similar. También esto funciona en política, cuando un candidato se erige como un salvador que dejará atrás un sexenio o un trienio. Como lo señale renglones atrás, lo importante en la vida de un ser humano es saber cuándo es el momento de dejar atrás algo y tomar lo que sigue, como sucede muy frecuentemente en las relaciones afectivas o en una actividad laboral. Hay ocasiones en las que ya no hay futuro con una persona, pero aun así existe una necedad de continuar en ello; también tenemos a quien labora en un lado y no...
La felicidad y la amenaza terrorista

La felicidad y la amenaza terrorista

En estos primeros días decembrinos aparece una fecha peculiar en el calendario, si bien nuestro país es ajeno al contexto militar y geopolítico, no podemos ignorar el día 7 de este último mes del año, fecha que fue llamada el Día de la Infamia debido al ataque de la marina japonesa a la base naval de Pearl Harbor. Hay información fundada de que esa agresión fue del conocimiento de los mandos militares estadounidenses, sin embargo, era el pretexto perfecto para lanzarse a la guerra, así como cuando el USS Maine fue autohundido para crear una situación bélica con España. Los ataques a las Torres Gemelas y los actuales atentados también podrían ser una simple excusa para lograr los propósitos de dominación y financieros del gran capital, recordemos que el mejor negocio del mundo es la guerra (indudable pulsión humana), por ello seguirá siendo fomentado siempre. Ahora bien, respecto al terrorismo tenemos que analizar cuidadosamente cuáles son los factores que intervienen en él y ver la forma de que no afecte la felicidad personal, porque precisamente esos movimientos se enfocan en crear condiciones que preocupan y angustian a las personas. Hay que señalar que un terrorista es más peligroso que un sicario debido a que el primero persigue un fin ideológico y/o religioso, más allá del dinero; en cambio, un delincuente se guía por el mero lucro y tiene ciertas limitantes respecto a alguien que se hace explotar al interior de una mezquita, por citar un ejemplo. La lucha de ideologías ha sido una constante en la historia humana y debemos aprender a vivir con ello. El triunfo de los...