Felicidad en tiempos de valientes

Felicidad en tiempos de valientes

“La valentía es la principal cualidad humana porque es la que asegura la experiencia de todas las demás”.                                                                                                                                                                  Winston Churchill La felicidad, entendida como una forma de expresión es una parte del imaginario social, que en general  es desatendida en su forma natural (sine quanon) de la manifestación personal, es decir, como un estado de ánimo que genera alegría, tranquilidad y paz interna. Basta recordar, cuando las personas solo se preocupaban por unos y otros (generando armonía) y solamente se necesitaba el aliento de sentir a alguien en quien apoyarse, lo cual provoca los sentimientos más profundos  y nobles de un ser humano: tranquilidad espiritual. Es tan sencillo aceptar que todos los seres humanos necesitan de alguien en quien apoyarse, en quien recargar el hombro, literalmente. En esta época, la valentía de expresar que efectivamente se necesita el soporte de alguien, cuesta tanto trabajo, como la propia manifestación de alegría o tranquilidad en nuestro espacio. Churchill, sabiamente decía, “Nunca llegarás a tu destino si te detienes a arrojar piedras a cada perro que te ladre”. A veces es mejor esperar y ver hacia donde sopla el viento, para saber si pasamos por lado de la acera donde está el perro literario o por el espacio virtual que permite rodearlo y caminar más, pero encontrar tranquilidad personal en lo que espiritualmente le complementa a uno. Alexander Pope contextualizaba situaciones sociales diciendo: “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera”. No preocuparse tanto y no mentir, para buscar un espacio en la realidad de...
FELICIDAD EN JUNIO

FELICIDAD EN JUNIO

La misión de los políticos no es la de gustar a todo el mundo Margaret Tatcher Los anhelos y aspiraciones de todos aquellos que tienen un espacio en la boleta electoral se recrean en el infinito de su mente, como una conexión abstracta con su exterior y todo aquel que tiene en su mano el poder de decisión. El futuro se medita en soledad, con la paradoja de que todo el público expectante espera la decisión de la mayoría, que en mayor o menor medida depende de múltiples variables que en algunos casos no está en su esfera de decisión. Y que en definitiva, afectan su entorno más cercano como es el amor, salud, amistad y relaciones personales. Sin dejar de mencionar, su ingreso. En una misma forma de atención social y conexión con el infinito de la circunstancia que les rodea un solo día, la suma de conciencias que encuentren afinidad con una expresión determinada, marcara las emociones de todo un conglomerado social, y más allá de su libertad política, la voluntad de unos, será la felicidad de otros y la tristeza de ellos. Seres humanos libres, al fin y al cabo. Albert Einstein, decía: “Mi ideal político es el democrático. Cada uno debe ser respetado como persona y nadie de ser divinizado”. Divinizado o satirizado, para uno y otros, pero indiferente para la causa. Finalmente, lo que se reclama de todos aquellos políticos es su actuar verdadero y sincero, que ahora pretenden no ser políticos, sino ciudadanos primero. Fray Antonio de Guevara, decía: Lo que el caballero le hace ser caballero, es ser medido en el hablar,...
Felicidad y Educación, Vínculo Emocional

Felicidad y Educación, Vínculo Emocional

La única forma posible de que perduren valores tales como la confianza y la prudencia, es a través de un estrecho contacto. Sir Winston Churchill La educación como una forma de expresar nuestros sentimientos y valores solo puede reproducirse cuando la comunicación, entre quienes la practican y quienes la aquilatan, la reproducen con prudencia y honestidad para fortalecer sus vínculos personales. Es una forma honesta y eficaz de conocer a las personas, pero sobretodo, ganar su confianza, no importando el ambiente donde se reproduce. Lo importante es la generación de valor y generatividad que produce la interacción entre las personas. Algunas personas dicen que no debes dejar de conocer a una persona todos los días. El valorar la amistad y un vínculo sincero entre las personas, es una valía mayor, que no requiere más que la voluntad para hacerlo posible. La corresponsabilidad entre las personas, debería ser un valor entendido que no necesite de conceptos o formas, sino una real importancia a poder compartir y comunicar los sentimientos de afinidad que unan a las personas. Un valor de respeto y honestidad en la interacción entre todos, ya sean amigos o compañeros de vida, es la corresponsabilidad que uno brinda al esfuerzo que se realiza por mantener la afinidad entre los mismos. Siempre es necesaria una generación de corresponsabilidad entre las personas, no solo por respeto mutuo, sino por aprecio a lo que las demás personas hacen. Valores entendidos, que ya no son tan entendidos. Falta decir, que el sentido común entre las personas, es cada día, el sentido menos común. El valorar el esfuerzo es una valía poco apreciada,...