Feliz en internet, infeliz en la realidad

Feliz en internet, infeliz en la realidad

Feliz en internet, infeliz en la realidad Por Vicente L. Avendaño Fernández La mayoría de los autores coinciden en la idea de que si realmente hay un sentido en la vida, éste se orientara invariablemente a alcanzar la felicidad. Este estado de la condición humana es eminentemente subjetivo, depende de una gran variedad de factores y no se puede establecer un parámetro definitivo acerca del tema. Es ahí donde surge el cuestionamiento, si el ser feliz es algo sumamente personal ¿Hay necesidad de publicarlo en redes sociales? La respuesta es compleja y es precisamente lo que analizaremos en la editorial de hoy. Las redes sociales han evidenciado aspectos muy íntimos de quien publica, los cuales pueden evidenciar una ignorancia manifiesta; prueba de ello es la afirmación de Umberto Eco, cuando señala que las redes sociales están conformadas por una “legión de idiotas”. La humanidad no pasa por sus mejores tiempos en diversos aspectos, uno de ellos es indudablemente el intelectual. El discurso educativo que señala que internet es una llave al conocimiento es un simple argumento de algún político que regala computadoras, porque en la realidad hemos visto que el uso de la red no sólo no cumple sus fines académicos, sino que paradójicamente ha vuelto más tontos a los estudiantes, claro que hablo en términos generales, porque quien aprovecha y hace bien uso de la internet puede volverse alguien sumamente culto. En esa cultura de la red, nos encontramos a quien le toma foto a todo lo que se come o anuncia a dónde está permanentemente, quizá como presunción o como un complejo que le impide ser feliz si...
¿Se puede moldear el amor para ser feliz?

¿Se puede moldear el amor para ser feliz?

En estos días previos al 14 de febrero, nuevamente surge el mencionadísimo e inacabable tema las cuestiones amorosas y su relación con el estado de ánimo. Han sido millones los textos referentes al corazón y los efectos que produce, en un constante vaivén de las grandes dichas y las catastróficas infelicidades. Ahora bien, no volveré a abundar en cuanto a las opiniones existentes, sino que mencionaré algunos argumentos, escritos por los grandes autores, en relación a poder usar los sentimientos para estar contento. Obviamente los seres humanos somos una combinación entre sentimientos, razón y un infinito número de posibilidades en cuanto a nuestro actuar y nuestro pensar, por lo que es totalmente incorrecto asumir que existe una naturaleza humana, más bien hay una condición como tal. Ahora bien, ya en anteriores publicaciones mencioné diversas opiniones en cuanto al sentido de la vida, encontrándome con que la gran mayoría de los intelectuales, como Albert Camus, coinciden con que éste no existe, por lo que cada quien debe encontrar su propio propósito. Ahora bien, el amor tiene características más o menos homogéneas, por lo que se puede intentar regular bajo normas jurídicas que traten de estandarizarlo, pero de ninguna manera se puede asumir que ese ese sentir debe ser de tal o cual manera. Bajo esa tesitura, cada quien es libre y responsable para saber qué uso le pude dar a sus latidos, en un intento por afinar la inteligencia emocional y saber hacer algo y no dejarse llevar negativamente por lo que se siente. Hay quien podría criticar esto, en el sentido de que se trata de una manipulación que...
Cerrar ciclos más que años para ser feliz

Cerrar ciclos más que años para ser feliz

La noche del año nuevo siempre es objeto de diversos rituales sobre los que gira esta fecha; como es tradición, se realizan una serie de acciones que tratan de animar o empapar de suerte, buena vibra o una simple superstición positiva los próximos 12 meses. El 2015 fue difícil para muchos mexicanos, sin embargo, no porque se acabe terminarán las cosas negativas; es decir, no hay que esperar virajes positivos porque el calendario marque algo en determinado, sino porque nosotros mismos sepamos abrir o cerrar ciclos. Las supersticiones de comer uvas o aventar granos tienen cierta relación con el mito del fin del mundo por lo siguiente: en diversas etapas de la humanidad ha habido un hartazgo en cuanto a la situación que se vive, así como sucede hoy, y es precisamente que a partir de eso se trata de encontrar una renovación en la que se destruya todo lo anterior. Ése es el verdadero fundamento de las historias que afirman que el planeta colapsará, más que las profecías mayas u otro relato similar. También esto funciona en política, cuando un candidato se erige como un salvador que dejará atrás un sexenio o un trienio. Como lo señale renglones atrás, lo importante en la vida de un ser humano es saber cuándo es el momento de dejar atrás algo y tomar lo que sigue, como sucede muy frecuentemente en las relaciones afectivas o en una actividad laboral. Hay ocasiones en las que ya no hay futuro con una persona, pero aun así existe una necedad de continuar en ello; también tenemos a quien labora en un lado y no...
La felicidad y la amenaza terrorista

La felicidad y la amenaza terrorista

En estos primeros días decembrinos aparece una fecha peculiar en el calendario, si bien nuestro país es ajeno al contexto militar y geopolítico, no podemos ignorar el día 7 de este último mes del año, fecha que fue llamada el Día de la Infamia debido al ataque de la marina japonesa a la base naval de Pearl Harbor. Hay información fundada de que esa agresión fue del conocimiento de los mandos militares estadounidenses, sin embargo, era el pretexto perfecto para lanzarse a la guerra, así como cuando el USS Maine fue autohundido para crear una situación bélica con España. Los ataques a las Torres Gemelas y los actuales atentados también podrían ser una simple excusa para lograr los propósitos de dominación y financieros del gran capital, recordemos que el mejor negocio del mundo es la guerra (indudable pulsión humana), por ello seguirá siendo fomentado siempre. Ahora bien, respecto al terrorismo tenemos que analizar cuidadosamente cuáles son los factores que intervienen en él y ver la forma de que no afecte la felicidad personal, porque precisamente esos movimientos se enfocan en crear condiciones que preocupan y angustian a las personas. Hay que señalar que un terrorista es más peligroso que un sicario debido a que el primero persigue un fin ideológico y/o religioso, más allá del dinero; en cambio, un delincuente se guía por el mero lucro y tiene ciertas limitantes respecto a alguien que se hace explotar al interior de una mezquita, por citar un ejemplo. La lucha de ideologías ha sido una constante en la historia humana y debemos aprender a vivir con ello. El triunfo de los...
La condición mortal como factor para ser feliz

La condición mortal como factor para ser feliz

Han pasado las tradicionales fiestas de los días alusivos a los muertos, fechas de gran importancia para la cultura mexicana, las cuales son una muestra más del culto que se da prácticamente a en todo el mundo a quienes han fallecido. La condición humana nos indica un ciclo perenne en el que nos encontramos todos los seres vivos: nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos, situación que nos lleva a asumir que un día simplemente dejaremos de existir. El anhelo de la eternidad y de una vida en el más allá corresponden a un imaginario que data desde hace milenios, pero que carece de un sustento claro, sin embargo, yo siempre he sido respetuoso de las creencias personales en materia religiosa y por lo tanto nunca he tratado de convencer a alguien de lo contrario. Desde el periodo de la Ilustración, se estableció que esta vida no es la preparación para otra, afirmación que se ha venido reforzando con diversas teorías al respecto. Pienso ahora qué estaría yo haciendo si fuera una deidad (en el supuesto de su existencia), seguramente tendría un tiempo inagotable, por lo cual mis instantes llegarían al hartazgo y a la náusea. En cambio, debido a mi mortalidad, cada segundo es único, irrepetible e invaluable, mucho más valioso que el de cualquier dios, así como es realmente el tiempo de cualquier ser humano. Personalmente no creo que los que han cesado sus funciones no están descansando ni se adelantaron en el camino, como comúnmente se dice. Reposar significa estar en una playa o una cama, disfrutando de alguna bebida y/o de la tranquilidad, no estar 3...
La tecnología como factor para ser feliz o infeliz

La tecnología como factor para ser feliz o infeliz

Por Vicente L. Avendaño Fernández Gracias por los comentarios vertidos en la ocasión anterior, el día de hoy trataremos acerca de un tema muy actual, especialmente entre los estudiantes y jóvenes que buscan tener los últimos avances en cuanto a los diversos dispositivos que se usan diariamente. Debemos recordar lo importante que ha sido para la humanidad el desarrollo tecnológico, los avances científicos y todo aquello que pudo volver al homo sapiens la especie dominante. Esto puede resultar molesto para algunos que asumen posturas de tinte misantrópico, odiándose a sí mismos y poniendo como una especie de deidad a los perros callejeros u otras criaturas victimizadas, así como lamentablemente sucede con algunos de los defensores de los animales. Las 3 grandes invenciones que dieron rumbo a millones de sujetos hicieron su aparición hace siglos: la pólvora, la brújula y la imprenta se constituyeron como los elementos que dieron al hombre mayores horizontes por conquistar. Actualmente la computadora y demás aparatos de naturaleza informática podrían constituirse como el cuarto mayor invento de la historia. El desarrollo tecnológico es fundamental para la economía de cualquier nación, recordemos que la Revolución Industrial le concedió una supremacía a Occidente que aún no pierde, de no haber sido por este cambio en los métodos de producción, quizá los asiáticos habrían logrado quitarle la hegemonía centenaria que detentó Europa. Recordemos también que una nación puede mejorar substancialmente cuando se suma a una innovación en cuanto a la producción de satisfactores y no meramente a la extracción de materias primas, eso es una fórmula que conoce cualquiera que haya estudiado un mínimo de economía. Ahora bien...