Ya viene el Buen Fin, analiza tu situación.

Ya viene el Buen Fin, analiza tu situación.

Ya viene el Buen Fin y pronto todo el país se verá envuelto en la locura de las compras pero, ¿sabes cómo sacarle provecho a esta situación? Aquí te decimos como sobrevivir a estos días y hacer buenas inversiones sin morir en el intento. Lo primero es checar el estado de tus finanzas. Por muy buenas ofertas que encuentres no puedes gastar el dinero que no tienes ni dejar de pagar las deudas o cosas importantes que haya que pagar. En segundo lugar debes darte a la tarea de revisar el precio regular de los productos que te interesa comprar para verificar que en el Buen Fin los estás comprando con un descuento o promoción que valga la pena. Otra recomendación muy importante es hacer un listado de los productos que tienes intención de buscar o comprar, y otra de los artículos que aunque no son de tu entero interés podrías darte el lujo de adquirir si se presenta una buena oportunidad. También es necesario que, con base en tu salario, los gastos y deudas que tengas, hagas un presupuesto del dinero que dispones para este tipo de compras y previamente apartes o ahorres por separado el dinero del que podrías disponer para este evento especial. Así evitarás que pasado el Buen Fin te topes con la desagradable sorpresa de haber gastado más de lo que habías planeado y tengas que reajustar tu quincena. Como medida de precaución, no olvides hacer conciencia profunda y tener muy claro si aprovecharás el Buen Fin para hacer compras necesarias, es decir, objetos o productos que ya tenías pensado adquirir y que gracias...
La felicidad y el dinero.

La felicidad y el dinero.

Si bien dicen que el dinero no da la felicidad, también es cierto que el aspecto económico es muy importante para el desarrollo personal; sin embargo no se trata de que a mayor riqueza, mayor felicidad. Los estudios han demostrado que vuelve a tratarse de la perspectiva que las personas tienen de sus finanzas; hablemos mejor de estabilidad económica. Una persona que vive con los gastos al día, sumida en deudas y que mes a mes sólo ve pasar su dinero de una mano a otra, difícilmente podrá decir que está satisfecha con ese aspecto. La estabilidad es un factor muy importante que nos permite tener una perspectiva positiva de nuestra situación y por el contrario, en su ausencia la visión del entorno puede ser realmente pesimista y por ende, los niveles de felicidad son casi nulos. Las preocupaciones económicas, así como de salud encabezan la lista de obstáculos mencionados por la población para aumentar su felicidad. Una sociedad necesita promover culturas de ahorro para evitar el consumismo indiscriminado, de este modo la población experimentará estabilidad que a su vez desencadenará un sano crecimiento en su percepción de bienestar. Debemos preocuparnos no sólo de ganar más, sino de gastar mejor; ¿realmente estoy gastando en lo que necesito para atender mis necesidades? O solamente estoy viviendo una ilusión de poder adquisitivo basada en el endeudamiento a muy largo plazo. “No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita” Agustín de Hipona. Síguenos en nuestra cuenta de twitter @ImaginaMXF y en nuestro Fanpage de Facebook...
Tener deudas pendientes te quita energía y bienestar

Tener deudas pendientes te quita energía y bienestar

Sea que nosotros debamos algo –principalmente dinero, pero también aplica para demora en el cumplimiento de promesas y préstamos de cosas— o que te deban, la preocupación por ese tema es uno de los ejercicios mentales y emocionales que más energía nos demandan. Por tanto, el tiempo que gastamos cuando esos asuntos nos rondan el pensamiento constituye un esfuerzo innecesario que mina nuestro bienestar y nos roba la tranquilidad. Aunque parece que los más caradura no tienen la mínima consideración hacia nosotros cuando nos deben algo y no tienen intención de pagar, pensar en cuán malas personas son por ni siquiera mostrar preocupación, también nos quita batería. Los expertos en finanzas domésticas advierten que para poder conciliar el sueño, el esfuerzo que nos recomiendan es pagar nuestras deudas y luego ocuparnos de otras cosas, pues la angustia (aunque la disimulemos, está) nos impide tener lucidez incluso para trazar un buen plan. Y los terapeutas, guías espirituales y asesores expertos aconsejan que en vez de lamentar lo desconsiderados que son los que nos deben algo o hablar mal de ellos, lo mejor es dar por perdido ese dinero y comenzar de cero. Por supuesto, se recomienda no volver a darle ni capital, ni objetos ni confianza al que parece caso perdido. Aquí encontrarán otros tips para evitar el gasto de energía en cosas que no valen la pena: http://buenasnoticiasbn.blogspot.com.es/2014/03/los-diez-ladrones-de-tu-energia.html El punto es evitar el mal rato. El alivio de saldar una deuda o dejar de pensar en la que alguien mantiene con nosotros produce un estado de calma, permite trazar mejores planes en el futuro y descansar mejor durante las...
Gastar en forma inteligente produce bienestar

Gastar en forma inteligente produce bienestar

Me pareció exagerado un artículo que decía que hombres y mujeres usamos sólo dos de cada diez prendas de vestir que compramos. Así que conté mis camisas favoritas y… algo de razón tienen quienes lo dicen. Luego revisé algunos tickets de compras y comprobé que hacemos gastos en cosas que nos llaman la atención porque tienen alguna rebaja o su precio es accesible, pero se quedan abandonadas en percheros y cajones porque cedemos a nuestra corbata favorita o ese pantalón que ya casi se rompe pero resulta cómodo. Los asesores de finanzas personales aseguran que una buena fuente de bienestar es la certeza de que utilizamos nuestro dinero en forma inteligente y que construimos nuestra felicidad con detalles como sentirnos a gusto con la ropa que utilizamos, sobre todo cuando nuestra esposa se siente cómoda con el aspecto que tenemos cuando asistimos juntos a fiestas o reuniones… incluso cuando vamos al “súper” o las acompañamos a una cita médica. Así que no es cuestión de elegancia o gran clase, sino de colores, texturas y el corte de las prendas que nos probamos a la hora de comprar. La recomendación de los especialistas es evitar las adquisiciones impulsivas basadas en las ofertas, porque cuando veamos que no utilizamos las prendas tendremos la sensación de haber hecho una mala compra y ello produce incomodidad, estrés y muchas veces sobregira nuestro presupuesto en “fuga hormiga”. Me gustaría seguir en contacto con ustedes también a través de twitter (@fer_manzanilla) y Facebook (www.facebook.com/FernandoManzanillaPrieto). Gracias por leerme...
Antes de abrir el paquete, lee bien la etiqueta

Antes de abrir el paquete, lee bien la etiqueta

Propiciar nuestro propio bienestar implica leer bien las etiquetas, sobre todo si se trata de cuidar cuánta azúcar consumimos cada día en alimentos y bebidas.Por las enfermedades que el endulzante favorece, es necesario estar atentos a la cantidad que ingerimos desde la evidente taza de café o de té hasta los panes dulces, los postres y las golosinas. La recomendación médica es que los niños no tomen más de cuatro cucharadas cafeteras diarias de azúcar, las mujeres no excedan cinco y los hombres, siete. Sin embargo, en el pan dulce industrializado, los helados y los refrescos no es nada clara la cantidad de azúcar que está contenida en las porciones que nos servimos. Para ayudarnos, instituciones gubernamentales y asociaciones civiles preocupadas por la alimentación analizan las etiquetas de los productos y las “traducen” en términos fáciles de comprender. Por ejemplo, la agrupación El Poder del Consumidor hace “radiografías” de algunos productos. Cuando analizó un refresco sabor limón de 600 mililitros descubrió que contiene el equivalente a 11 cucharadas de azúcar. También encontró la cantidad de azúcar que hay en pan dulce industrializado y otras golosinas que representan el doble y hasta el triple del consumo tope para niños y adultos. Los artículos de los especialistas están a disposición de todos. Es buen momento de rastrear en la red los productos que más consumimos para tener conciencia de qué ingerimos, y tener control de nuestra salud a través de la selección de lo que tomamos cada día. Leer la etiqueta y “traducirla” es un paso...