Los Estados Unidos de Trump

Los Estados Unidos de Trump

Recientemente un tema que está en todos los noticieros, redes sociales y en boca de muchos ambientalistas y ciudadanos interesados en tener un planeta mucho mejor y conservar lo poco que nos queda, es el Acuerdo de París y la salida de Los Estados Unidos de Trump. El 12 de diciembre de 2015, se reunieron 195 naciones en París, con un fin en común, firmar un acuerdo vinculante mundial sobre el clima, su aplicabilidad sería en el año 2020, cuando finalice la vigencia del protocolo de Kioto, este acuerdo se ratificó el 22 de abril de 2016 para celebrar el Día de la Tierra. El Acuerdo de París busca evitar el cambio climático, estableciendo un plan de acción mundial que pone el límite del calentamiento global, pretende mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de los 2 ºC., como el objetivo a largo plazo, también plantea programas de acción mundial para que las emisiones globales alcancen su nivel máximo cuanto antes. El cambio climático es un problema mundial y lo entendemos como un cambio estable y continuo en las condiciones climáticas que perjudican la superficie terrestre, incluye el calentamiento global y otros aspectos que influyen el aumento de gases de efecto invernadero. El calentamiento global es el aumento gradual de temperaturas de la atmósfera y océanos de la tierra y el efecto invernadero es un fenómeno por el cual ciertos gases retienen energía emitida por el suelo, una vez calentado por la radiación solar, pero lo que contrasta y preocupa es que actualmente ese proceso de calentamiento ya no es precisamente por el sol, es hecho...
¿Agua o aguas?

¿Agua o aguas?

¿Agua o aguas? Todas las civilizaciones como lo demostraron -entre las más grandes- los Mayas, Egipcios e Incas, fincaron en lugares donde el agua proliferaba y circulaba de manera natural, pues aunque es un tanto lógico que así haya sido se ignora y no se tiene consciencia en la actualidad de lo que ellos sí tuvieron sobre ese indispensable elemento natural, el más noble, con memoria, programable y re-programable, que genera vida y da vida, símbolo de las emociones y del conocimiento profundo, que ocupa tres partes de lo que llamamos “La Tierra”, y que se replica en los frutos, vegetales y en el humano esa misma proporción, ella es la sangre del planeta y para no abusar de sus bondades debemos recordar que funge como nosotros, en tres planos: En el físico al ser hielo, el mental al ser liquida y espiritual al ser vapor. Existe una fórmula para ayudarnos a aliviarnos con solo agua, pues cada una de las células de nosotros mismos es un “yo mismo”. Es tanto el desconocimiento que se tiene sobre la misma –agua- que quienes conocen un poco de sus bondades han abusado y la han amasado para que el humano -que es hermano natural de ese abusivo colectivo de humanos que por métodos nada sanos se apropiaron de ella-, nos convirtiéramos en dependientes de su distribución, manipulándonos al antojo de la ignorancia y llevándonos como borregos a donde suena la campana de otro borrego; es una realidad que el agua embotellada no contenga la misma cantidad de beneficios que la corriente por ello no quita la sed del sediento. Así pues...
Respetemos la naturaleza

Respetemos la naturaleza

El otro día vi que un hombre, acompañado de un niño, tiraba un envase vacío en la calle. El niño que lo acompañaba se regresó a levantarlo y lo tiró en un contenedor unos metros más adelante.   Desafortunadamente, la huella más terrible que está dejando el hombre lastima mucho a la naturaleza. En nombre del progreso estamos talando árboles y contaminando el agua, ambos claves para mantener el equilibrio del planeta.   Hemos dañado mucho el medio ambiente, pero aún estamos a tiempo para realizar acciones encaminadas a su restauración.   Preferir los objetos que tendrán una vida útil larga, reducir nuestro consumo de agua y energía eléctrica y evitar en la mayor medida el uso del automóvil, consumir productos locales que requieren menor tiempo de traslado, no dejar la luz encendida cuando no la ocupamos o usar bolsas ecológicas para el supermercado, son pequeñas acciones que podemos realizar todos los días y multiplicadas nos ayudan a reducir el impacto que causamos a nuestro medio ambiente.   Por eso la imagen que les describí al inicio, cuando el niño recoge la basura que tiró su padre y la deposita en su lugar me llena de esperanza. Además de aportar con nuestras acciones diarias, hagamos conciencia en los que nos rodean, sobre todo en los niños. Si no lo hacemos no sólo les heredaremos un planeta que ya está muy dañado, sino que además no les habremos inculcado su cuidado y la situación se irá agravando hasta  hacerla realmente insostenible.   Aquí les comparto otro blog que escribí sobre la huella ecológica que estamos dejando en nuestro planeta: http://serfelizes.org.mx/2014/02/huella-ecologica-factor-de-equilibrio/....
Medio ambiente sano

Medio ambiente sano

El 5 de junio de cada año se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, mediante el cual la Organización de las Naciones Unidas impulsa actividades de sensibilización para actuar a favor del medio ambiente en todo el mundo. Uno de los aspectos que más impacto tiene en la felicidad y en la calidad de vida de las personas es el entorno, por lo que es necesario promover acciones que generen habitabilidad, es decir, generar espacios donde las personas puedan convivir e interactuar. La habitabilidad juega un rol fundamental en la transformación no sólo del espacio sino de las personas, con lo cual se puede crear un entorno de paz, armonía y prosperidad. Por su parte, la protección ambiental resulta fundamental en la felicidad de las personas, ya que la habitabilidad es un factor esencial en la calidad de vida y se ha demostrado que un medio ambiente sano y la convivencia con la naturaleza provocan bienestar. Por ese motivo, este 5 de junio y todos los días, deberíamos sumar esfuerzos por cuidar nuestro medio ambiente con miras a construir un mejor país para todas y...
Día Internacional de la Madre Tierra

Día Internacional de la Madre Tierra

Vi las imágenes del incendio en Chile, que dejó varios muertos y muchos daños materiales, y no pude evitar pensar que fenómenos de esta magnitud se deben muchas veces al cambio climático.   No es un secreto que la contaminación influye en el clima y este a su vez tiende a ser cada vez más extremo: sequías más prolongadas, lluvias más intensas, huracanes cada vez más devastadores, el derretimiento del hielo en los polos. A veces siento que vemos estas situaciones como ajenas a nosotros, sin tomar conciencia de que nosotros podemos ayudar a disminuirlas con acciones muy simples.   En primer lugar, no tiremos la basura en cualquier sitio. La basura tiende a tapar coladeras y desagües naturales y cuando llueve los ductos bloqueados generan inundaciones.   Cuidemos nuestros bosques, evitemos la tala y los incendios siendo cuidadosos en nuestras visitas, si encendemos una fogata no hay que dejarla sin supervisión y hay que asegurarnos de apagarla por completo antes de abandonar el lugar. Además, un bosque genera oxígeno y nos ayuda a regular el clima.   Usar envases reciclables para las bebidas y algunos alimentos, apagar la luz cuando no la necesitamos, así como utilizar menos el auto, o tratar de organizarnos con algún vecino para alternar su uso e incluso caminar cuando se trata de distancias cortas son también buenas ideas que nos ayudan a evitar el consumo de energía a y la vez disminuir la emisión de contaminantes.   La Organización de las Naciones Unidas (ONU)  decretó el 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra que “supone el reconocimiento de que la...
Construyamos ciudades felices

Construyamos ciudades felices

Una de las acciones que puede contribuir ampliamente a generar mayor calidad de vida en las ciudades es promover espacios de interacción social y una relación armoniosa con la naturaleza, debido a que así se genera habitabilidad. La habitabilidad se entiende como la relación de las personas con el espacio en el que se desarrollan y habitan, es decir, es aquella que se experimenta cuando se cuenta con espacios verdes (un ambiente sano) que fomentan que las personas convivan y puedan ocupar su tiempo libre en actividades de recreación y discernimiento. La habitabilidad es un factor esencial en la calidad de vida de las personas, ya que juega un rol fundamental en la transformación no sólo de las ciudades, sino también de los habitantes, para crear un entorno de paz, armonía y prosperidad. Se ha comprobado que la protección ambiental resulta fundamental en la felicidad de las personas, ya que un medio ambiente sano y la convivencia con la naturaleza provocan bienestar. Generar habitabilidad en las ciudades permite hacer vivible el entorno para los que habitan en ellas, ya que así se logra impactar positivamente en el bienestar, la felicidad y la calidad de vida de las...