La felicidad en las pequeñas cosas

La felicidad en las pequeñas cosas

Dicen que para ser felices debemos recordar cuáles son las pequeñas cosas que hacen grande la vida. El disfrutar de esos instantes que nos aportan felicidad, contribuye a aumentar nuestro bienestar y, por ende, a tener una vida plena. Esas “pequeñas” cosas como despertar con un beso de tus hijos, que alguien te ceda su lugar en el autobús o simplemente el disfrutar del clima y de tu entorno, pueden hacer de un día ordinario uno extraordinario. Si nos enfocamos más en lo bueno que tenemos y que nos rodea que en lo malo, seguramente podremos experimentar un mayor bienestar y felicidad en nuestra vida y transmitirlo a los demás. ¿Qué te parece si a partir de hoy te enfocas en observar todas esas “pequeñas” cosas que te hacen...
Arte y Disciplina

Arte y Disciplina

Conoce nuestras sugerencias para hacer de las artes creativas una disciplina: Evita distracciones: Dejar atrás todas esas actividades secundarias que buscan competir por nuestra atención. Trabaja con un horario: Establecer un tiempo de inicio y uno de fin para darle a nuestra mente una estructura, una base de referencia. Escribe objetivos concretos: Tener perfectamente claro que vamos a hacer en ese tiempo es fundamental. Ya sea escribir tres cuartillas, pintar un lienzo o componer dos estrofas, tener metas específicas, hace que las cumplamos. Crear sin buscar ser perfectos: Los primeros trazos de van Gogh no fueron perfectos, incluso sus obras maestras no fueron consideradas “maestras” sino hasta mucho tiempo después. Creemos y sepamos que siempre habrá tiempo de mejora, la clave es no detenerse. Compártelo y déjalo ir: Al compartir nuestro trabajo, es un paso firme para que deje de ser abstracto y empiece a tomar forma concreta. Asume que no siempre va a gustar: No tomar una critica constructiva o de otra naturaleza como una crítica personal, tomar lo bueno y ser capaz de distinguir aquello que no suma o que no nos funciona. El camino del artista no es una ciencia exacta y lo hermoso del arte es que no se basa en un conjunto de reglas, aun así, una estructura y una base siempre ayuda para dar pasos más firmes y...
Liderazgo al estilo Nelson Mandela: Paciencia y perdón al servicio de los demás

Liderazgo al estilo Nelson Mandela: Paciencia y perdón al servicio de los demás

Mandela forjó un vida de servicio desde sus inicios, misma que fue creciendo durante 27 años en prisión, lo que terminó por madurar su visión y misión en este mundo, misma que luego guió a Sudáfrica a evolucionar como nación e inspirar al mundo entero como bandera de perdón, de humidad y servicio a los demás. “Una de las cosas más difíciles no es cambiar la sociedad sino cambiarse a uno mismo. ” — NELSON MANDELA Nelson Mandela vivió lo que predicaba, características que lo hacían un gran líder, mismas caractersticas que todos nosotros podemos cultivar para nuestro propio bienestar: Paciencia: Si algo caracterizó a Mandela, fue ser paciente. Supo resistir 27 años en prisión sin desesperarse, sin perder sus ideales, sin perderse a sí mismo y sin perder la esperanza de algún día ser libre y mediante ello, liberar a su país. Humildad: Trataba de la misma manera a un rey que a un mendigo. No hay diferencias, todos somos seres humanos y todos somos igual de importantes. Visionario: Capaz de seguir su objetivo hasta las últimas consecuencias, siempre pensando que iba a ser posible sin importar la adversidad temporal. Capacidad de perdonar: Razones y motivos le sobraban para llenarse de odio y resentimiento, pero el decidió el camino del perdón y la paz. Saber delegar: Mandela fue capaz de dar un paso al costado al terminar su mandato, sabiendo que la verdadera democracia va más allá de una persona y una visión. Conocerse a uno mismo: Tenía perfectamente claro cuáles eran sus fortalezas y en qué áreas no era tan capaz. Esto lo hizo un líder muy...
Lo que aprendemos cuando nos empezamos a valorar: Lecciones invaluables de Charles Chaplin

Lo que aprendemos cuando nos empezamos a valorar: Lecciones invaluables de Charles Chaplin

Cuando empecé a apreciarme Cuando empecé a apreciarme comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene un nombre… AUTOESTIMA Cuando empecé a apreciarme, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino una señal de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… AUTENTICIDAD Cuando empecé a apreciarme, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… MADUREZ Cuando empecé a apreciarme, comencé a percibir cómo es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, sólo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo. Hoy sé que el nombre de eso es… RESPETO Cuando empecé a apreciarme, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo. Hoy sé que se llama… AMOR PROPIO Cuando empecé a apreciarme, dejé de temer al tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé que eso es… SIMPLICIDAD Cuando empecé a apreciarme, desistí de querer tener siempre la razón y con eso, erré menos veces. Hoy descubrí que eso es la… HUMILDAD Cuando empecé a apreciarme, desistí de estar reviviendo el pasado y preocupándome por el futuro....
¿Alguna vez te has preguntado qué es una buena vida?

¿Alguna vez te has preguntado qué es una buena vida?

¿Alguna vez te has preguntado qué es una buena vida? Seguramente sí, y si le preguntas a otras personas podrías encontrar que, aunque no coincidamos totalmente en la definición de una buena vida, sí que podemos encontrar elementos comunes. Por ejemplo, la psicoterapeuta Insoo Kim Berg, define el tener una buena vida como la manera en la uno puede contribuir a que la vida de los demás sea un poco mejor. En ese sentido, diversos estudios comprueban que las personas que se caracterizan por ser dadivosas son más felices que las que no lo son. John Helliwell, en su conferencia otorgada el pasado 20 de marzo en el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, puso como ejemplo de felicidad a su esposa, ya que comprobó que ella, al realmente interesarse en los sentimientos o problemas de los demás y ayudarlos a enfrentarlos y resolverlos, experimentaba grandes niveles de bienestar y felicidad. Si, en efecto, llevar una buena vida significa dejar a un lado nuestro egoísmo “natural”, podríamos empezar a sumar esfuerzos para que desde nuestra trinchera logremos construir un entorno más feliz y, con ello, mejoremos tanto nuestra calidad de vida como la de los que nos rodean. Para ti, ¿qué es una buena...
Cinco hábitos para ser más productivos y eficientes en la vida y el trabajo

Cinco hábitos para ser más productivos y eficientes en la vida y el trabajo

Nuestro tiempo es limitado y lo queremos vivir y aprovechar al máximo, conoce cinco buenos hábitos para hacer de las ideas acciones y poder lograr un equilibrio en nuestra vida diaria. Apunta los objetivos: Lo que se escribe se hace. Si ponemos visible lo que nos proponemos hacer, es más fácil tenerlo en mente y tomar acciones concretas para que pase de ser una idea o sueño abstracto y se convierta en una meta, experiencia o logro concreto. Mantener un horario: Si nos damos un espacio para el trabajo, para el descanso, para la convivencia, para el deporte y nuestro bienestar, es más probable que no descuidemos ninguna de las áreas porque ya hay una planeación previa y seguirla nos da la garantía que podemos mantener un equilibrio vital. Establecer un sistema para resolver las prioridades: Hay muchas maneras, podemos empezar de lo más fácil a lo más difícil para encontrar ritmo. También funciona hacer primero lo que menos queremos o más nos cuesta, al concluir estas, nos liberamos de lo que era una carga pesada. Utiliza el sistema que más te convenga y de vez en cuando mézclalos, la cosa es evitar que se acumulen las prioridades y lo que era fácil, se vuelva muy difícil. Evitar hacer muchas actividades a la vez: No dar nuestra atención completa a un trabajo, proyecto o persona, resta de manera significativa la calidad y nos hace gastar más tiempo del necesario ya que no se concluye nada de una sola vez, sino que se va saltando de un punto a otro, de ida y vuelta. Paso a paso, concentración y atención...