Lo que aprendemos cuando nos empezamos a valorar: Lecciones invaluables de Charles Chaplin

Lo que aprendemos cuando nos empezamos a valorar: Lecciones invaluables de Charles Chaplin

Cuando empecé a apreciarme Cuando empecé a apreciarme comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene un nombre… AUTOESTIMA Cuando empecé a apreciarme, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino una señal de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… AUTENTICIDAD Cuando empecé a apreciarme, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… MADUREZ Cuando empecé a apreciarme, comencé a percibir cómo es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, sólo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo. Hoy sé que el nombre de eso es… RESPETO Cuando empecé a apreciarme, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo. Hoy sé que se llama… AMOR PROPIO Cuando empecé a apreciarme, dejé de temer al tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé que eso es… SIMPLICIDAD Cuando empecé a apreciarme, desistí de querer tener siempre la razón y con eso, erré menos veces. Hoy descubrí que eso es la… HUMILDAD Cuando empecé a apreciarme, desistí de estar reviviendo el pasado y preocupándome por el futuro....
Cinco hábitos para ser más productivos y eficientes en la vida y el trabajo

Cinco hábitos para ser más productivos y eficientes en la vida y el trabajo

Nuestro tiempo es limitado y lo queremos vivir y aprovechar al máximo, conoce cinco buenos hábitos para hacer de las ideas acciones y poder lograr un equilibrio en nuestra vida diaria. Apunta los objetivos: Lo que se escribe se hace. Si ponemos visible lo que nos proponemos hacer, es más fácil tenerlo en mente y tomar acciones concretas para que pase de ser una idea o sueño abstracto y se convierta en una meta, experiencia o logro concreto. Mantener un horario: Si nos damos un espacio para el trabajo, para el descanso, para la convivencia, para el deporte y nuestro bienestar, es más probable que no descuidemos ninguna de las áreas porque ya hay una planeación previa y seguirla nos da la garantía que podemos mantener un equilibrio vital. Establecer un sistema para resolver las prioridades: Hay muchas maneras, podemos empezar de lo más fácil a lo más difícil para encontrar ritmo. También funciona hacer primero lo que menos queremos o más nos cuesta, al concluir estas, nos liberamos de lo que era una carga pesada. Utiliza el sistema que más te convenga y de vez en cuando mézclalos, la cosa es evitar que se acumulen las prioridades y lo que era fácil, se vuelva muy difícil. Evitar hacer muchas actividades a la vez: No dar nuestra atención completa a un trabajo, proyecto o persona, resta de manera significativa la calidad y nos hace gastar más tiempo del necesario ya que no se concluye nada de una sola vez, sino que se va saltando de un punto a otro, de ida y vuelta. Paso a paso, concentración y atención...
Se el cambio que quieres ver en el mundo: Liderazgo al estilo Gandhi

Se el cambio que quieres ver en el mundo: Liderazgo al estilo Gandhi

Gandhi era el contrario al estereotipo de liderazgo que común vemos, no era extrovertido más bien él se consideraba a sí mismo como tímido en extremo, no alzaba la voz, tampoco poseía una gran fuerza física ni se vestía para impresionar, era una persona humilde, sencilla y trabajadora. Uno de sus legados más importantes es su frase: “Se el cambio que quieres ver en el mundo”, ya que es una invitación a transformar en nosotros mismos aquello que queremos ver reflejado en los demás, es buscar el cambio interno antes de pedir el externo, es hablar a través del ejemplo y no solo a base de palabras. De Gandhi podemos aprender y aplicar para nuestras vidas: La lucha por un objetivo no tiene que trasladarse al campo de la violencia física o verbal: La mejor arma para la paz es una sonrisa. Nuestro mensaje al exterior tiene que ir en sintonía con nuestra vida interior: Si existe coherencia con lo que pensamos, decimos y hacemos, nuestras ideas y objetivos se comunican de manera más clara y creíble a los demás. La humildad como bandera: No importa nuestro cargo, logros o condición social, siempre hay que estar dispuestos a servir, aprender, valorar, reconocer nuestros errores y no tomarnos tan en serio los elogios. Sencillez: Vivir una vida simple, sin necesidad de darle tanta importancia a las posesiones, permite encontrar paz y enfocarnos en aquello que nos genera ese sentido de trascendencia. Ser el cambio que queremos ver en el mundo implica compromiso, implica disciplina, coherencia, consistencia. Ser el cambio que queremos ver en el mundo no es tarea sencilla, tampoco se logra de un...
Dejar ir el estrés: No hay nada a qué aferrarse

Dejar ir el estrés: No hay nada a qué aferrarse

Por: Leo Babauta Encontrar la causa, y trabajar para resolver esa causa. En mi experiencia, he encontrado que la causa fundamental de la tensión es aferrarse a las cosas. Nos aferramos a la esperanza de que las cosas vayan como esperábamos o planeamos, y luego nos estresamos tratando de hacer que así suceda, o nos frustra cuando no lo logramos. El aferrarse a las cosas causa nuestro estrés y frustraciones. Entonces, ¿cómo podemos dejar de aferrarnos? Al darnos cuenta de que no hay nada a qué aferrarse. Que todo es cambiante, nada es permanente, todo evoluciona, al igual que nosotros mismos. Lo que podemos hacer hoy para detectar el estrés: Preguntarnos lo que nos está estresando hoy. Preguntarnos a qué nos estamos aferrando. Imaginemos que las causas que nos estresan no existen. ¿Cómo cambia esto las cosas? Te invitamos a conocer más sobre el autor en: http://zenhabits.net/ y puedes leer la versión original en...
Cuando vayan mal las cosas, hacer una pausa, pero no nos rindamos

Cuando vayan mal las cosas, hacer una pausa, pero no nos rindamos

De: Rudyard Kipling Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir, cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir, cuando tengas mucho haber pero mucho que pagar, y precises sonreír aun teniendo que llorar, cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir, descansar acaso debes pero nunca desistir. Tras las sombras de la duda, ya plateadas ya sombrías, puede bien surgir el triunfo, no el fracaso que temías, y no es dable a tu ignorancia figurarse cuan cercano, puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano, lucha, pues por más que en la brega tengas que sufrir. ¡Cuando todo esté peor, más debemos insistir! Si en la lid el destino te derriba, si todo en tu camino es cuesta arriba, si tu sonrisa es ansia satisfecha, si hay faena excesiva y vil cosecha, si a tu caudal se contraponen diques, ¡Date una tregua, pero no claudiques! Rudyard Kipling...
Visualización: Hagamos de nuestras metas, realidades

Visualización: Hagamos de nuestras metas, realidades

Es muy común en el deporte escuchar a los atletas decir: “Salió justo como lo imaginaba”, “fue exactamente como lo soñé”, “de niño me veía en el podio cantando el himno de mi país”. En esto podemos encontrar un patrón, una repetición, un cuento que nos contamos a nosotros mismos sobre lo que queremos ser y cómo lograrlo. De ahí la importancia de la visualización ya que es catalizador de una ruta crítica que puede tardar años en cristalizarse, pero mientras se cristaliza, nos ayuda a transformarnos en esa persona que necesitamos ser, para hacer de nuestros sueños, realidades. Un ejemplo concreto y siguiendo el deporte como metáfora de vida, el atleta con más medallas de oro en la historia de las Olimpiadas, Michael Phelps, desde que se inició en el deporte y con la ayuda de su madre y en especial de su entrenador, Michael antes de dormir visualizaba todos los escenarios de las competiciones: desde mantener la calma antes de la competencia, qué hacer ante los imprevistos, como seria ganar un oro olímpico hasta como aceptar la derrota en caso de presentarse. La visualización ayuda a Phelps y a cualquier persona a que se comprometa a practicarla, en lo siguiente: Programar nuestra mente para el largo recorrido hacia nuestras metas. Nos permite estar enfocados y concentrados hacia objetivos concretos. Nos ayuda a eliminar las distracciones. Nos permite ver la adversidad como situaciones temporales, no como permanentes. Nos da una ruta a seguir y nos refuerza nuestra convicción sobre nuestras elecciones. Muchos de nosotros no somos deportistas olímpicos y no ambicionamos una medalla de oro, pero si tenemos...