La comunicación efectiva

La comunicación efectiva

Tener buenas habilidades para comunicarse es esencial para lograr buenas relaciones sociales y establecer vínculos armoniosos. La empatía es un ingrediente fundamental de la comunicación Todas las personas podemos oír lo que los otros dicen, pero para escuchar necesitamos comprender lo que la otra persona nos transmite y, para lograrlo, necesitamos ser empáticos. La empatía, es la habilidad de comprender el mensaje de la otra persona desde la perspectiva de cómo la vive y, responder con precisión a las ideas y sentimientos que nos expresó. Esta habilidad nos permite reconocer las emociones de los de los demás saber que quieren y que necesitan, la empatía la desarrollamos desde pequeños y es fundamental para establecer relaciones sociales y vínculos armoniosos. Generalmente todas las personas pueden ser empáticas, sin embargo nuestra capacidad de ser empáticos no siempre está presente, ni tampoco en el mismo grado. La capacidad de poder establecer un contacto profundo con otras personas va a depender los filtros a través de los cuales percibimos a los demás, los cuales van a conformarse en función del momento de vida en que nos encontremos, por nuestras necesidades, valores, emociones, creencias y opiniones. ¿Cómo se desarrolla la empatía? Durante la infancia aprendemos no solo a expresar nuestros sentimientos sino también, a identificar y comprender los de los demás. Será más fácil tener esta habilidad desarrollada para aquellas personas cuyas necesidades afectivas y emocionales han sido atendidas desde los primeros años de vida. Sin embargo, la capacidad de ser empáticos la podemos fortalecer y desarrollar, algunas de las estrategias que podemos seguir son: Escuchar activamente.– Significa estar abiertos para entender lo que...
HOY ES EL DÍA….

HOY ES EL DÍA….

Por María Eugenia Mora Dadas las circunstancias que actualmente vivimos, mantenernos en una actitud reflexiva, positiva y con un deseo genuino por cambiar las cosas, para la mayoría resulta harto difícil. Sólo basta con abrir las páginas de la internet, la televisión o escuchar la radio y los periódicos y en verdad el corazón, el estomago y todo nuestro ser, se contrae, no sólo de dolor, sino de impotencia y rabia. Igual que ustedes, me hago todos los días una sólo pregunta: ¿Cuándo van a cambiar las cosas? Inmediatamente me respondo. ¿Qué estoy haciendo para cambiarlas?, para lograr que mi congénere, el otro, los otros tengan -cada día- un poco más de humildad, humanidad y realicen su trabajo con entrega, alegría, ya no digamos con amor, por lo menos con respeto hacia los demás. La primera pregunta es: ¿sinceramente deseamos que las cosas cambien? Según el diccionario la sinceridad es: “falta de fingimiento en las cosas que se dicen o en lo que se hace”. Y agregaría: ¿soy indiferente de lo que pasa en mi entorno? Por consiguiente, una primera lectura sería: dejemos de fingir en tal o cual acción, sin reservas hagamos retro-inspección con nosotros mismos, no caigamos el papel de juzgar lo que nosotros mismos avalamos o -más allá- hacemos para mantener el status o nuestra condición privilegiada, y es que no se trata de mandar a volar todo e ir en contra de las reglas del sistema, sino desde nuestra área de trabajo, actividad o acción, tratemos de dar lo mejor de nosotros, no por interés, sino porque al final del camino tendremos el cerebro, el...
¿El dinero el camino a la felicidad?

¿El dinero el camino a la felicidad?

En el mundo en el que vivimos, donde al parecer el consumo es lo más importante, se ha promovido la idea que la felicidad sólo puede alcanzarse con dinero. A pesar de esto, la sabiduría popular dice que éste no da la felicidad y estudios científicos lo han demostrado, ya que si el dinero originara felicidad, no podrían existir pobres felices ni millonarios infelices, pero los hay. Si bien es cierto que para ser feliz lo ideal sería tener cubiertas tus necesidades básicas como vivienda, vestido y alimento, también se ha demostrado a nivel país que en aquellos donde el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita ha aumentado, sus índices de felicidad o bienestar subjetivo no lo han incrementado. Si nos preguntamos si el dinero nos hace felices, podríamos responder que eso depende de si tienes satisfechas las necesidades elementales de un ser humano y también de la forma en la que concibes tu realidad y lo que es más importante para ti. Te preguntamos: ¿el dinero es lo único que te hace...
El valor de las experiencias

El valor de las experiencias

A pesar de que muchos piensan que comprar cosas nos hace felices, la realidad es que ésta felicidad es momentánea y se ha encontrado que si deseamos experimentar una felicidad más duradera sería mejor invertir nuestro dinero en experiencias. ¿Por qué se dice esto? Porque Thomas Gilovich y Travis J. Carter, psicólogos de la Universidad de Cornell en Estados Unidos, realizaron una serie de estudios donde hallaron que somos más felices cuando salimos de vacaciones o realizamos actividades de disfrute (como volar en parapente o andar en bicicleta) que cuando adquirimos un auto o una tableta electrónica. Lo anterior se debe principalmente a que los seres humanos tendemos a adaptarnos con gran facilidad a los objetos, por lo que la satisfacción de adquirir algo tangible dura poco. Además, los objetos se pueden comparar, lo que trae consigo que podríamos pensar que adquirimos algo con “menor valor” que lo que adquieren nuestros amigos o conocidos, y tendría un impacto negativo en nuestra percepción de satisfacción. Por el contrario, si salimos al parque con la familia o amigos o realizamos alguna actividad recreativa, es mucho más difícil comparar nuestra experiencia con la de alguien más y al mismo tiempo, el recordar lo vivido nos puede llenar de profunda satisfacción y felicidad. Teniendo en mente que las experiencias nos hacen más felices que adquirir algún objeto, ¿qué te parece si este fin de semana en vez de salir de compras organizas un picnic en algún parque de tu...
Desapego = crecimiento

Desapego = crecimiento

El desapego –en palabras sencillas- es soltar, dejar ir y seguir adelante. Esto tiene un grado de dificultad mayor si no estás acostumbrado a soltar y sí a vivir amarrado a una situación, persona o sensación que solo te está llevando a lo negativo. ¿Cómo verlo positivamente? La situación ya está ahí, ya surgió, ya estás dentro ¿Te agrada? Si la respuesta es sí, adelante no hay nada que comentar, solo desearte que sigas en ese mood. Si la respuesta es la contraria; es decir, no hay que trabajar varios aspectos: Imagina cómo te sentirías si soltaras ese momento ¿Se siente bien? Entonces asume cómo sería si fuera una realidad. ¿Los demás te reclaman si sueltas lo que ellos te dieron para cargar? ¿Eso te hace sentir mal? Quizá ellos sí puedan cargar con eso, lo cual no significa que tú también. Hay quienes dicen: “Es la cruz que me tocó cargar”. ¿Quieres hacer lo mismo? ¡Ojo! Si lo vas hacer –como señalé en otra aportación- no se vale quejarse. Si te sientes mal haciendo lo que otros te han dado como “tarea” es hora de soltar y volar por tu cuenta. ¿Los demás se alejan si no haces lo que ellos te dicen? Suéltalos, gente que te condiciona es tóxica, dañina e impide tu crecimiento. El desapego incluye el perdón ¿Sabes? Hay gente que así aprendió a vivir, no conocen más y que intentar cambiar les puede provocar un corto circuito. Ponernos en sus zapatos es ser empático; sin embargo, no olvides que es diferente a justificar ¡No podemos darnos el lujo de hacerlo! Seamos empáticos, no pongamos...
La Felicidad

La Felicidad

Qué es la felicidad? Es un sentimiento interior de satisfacción, paz, tranquilidad, moderado para vivir al máximo. Qué significa ser feliz? Todos buscamos la felicidad , pero tienes claro, lo que para ti es la felicidad? Tenemos la creencia que la felicidad depende de: – Obtener algo externo – Vivir de acuerdo a los valores culturales del momento. Estas creencias nos llevan por la vida pensando que sí logramos tener un poco más de dinero, una casa nueva, un coche o uno mejor, la admiración de la gente, bajar de peso o tener un cuerpo más fuerte, etc., entonces sí vamos a ser felices. No es difícil encontrar la felicidad porque la buscamos: – En el lugar inadecuado: Fuera de nosotros, cuando en realidad viene de adentro. -Con actitud equivocada: Esperamos que nos caiga del cielo y que se mantenga indefinidamente, sin que nosotros nos tengamos que esforzar demasiado. La vemos con un fin o una meta a alcanzar, cuando en realidad es un proceso, algo que se vive día a día y momento a momento. La alegría es parte de la felicidad, pero ser felices es algo más que estar contentos. A nivel general, se puede decir que la gente es feliz cuando logra: -Estar satisfecho con su vida Nuestra satisfacción con la vida está relacionado con nuestras expectativas, logros y autoestima. Cuando percibimos una distancia pequeña entre nuestros logros y nuestros deseos o expectativas, nos sentimos satisfechos y realizados. Cuando la distancia es grande, nos sentimos frustrados y fracasados. Ponernos expectativas altas pero alcanzar y trabajar adecuadamente para lograrlas venciendo obstáculos y manejando los “fracasos” o errores,...