El esfuerzo como herramienta vital de crecimiento

El esfuerzo como herramienta vital de crecimiento

Si no duele, no sirve, ¿qué tanta verdad hay en esta frase? Tiene su argumento en en el dolor que representa el entrenamiento físico que permite a los músculos del cuerpo crecer y desarrollarse; pero además significa que en área emocional y espiritual el dolor es necesario para forjar el carácter mediante la perseverancia y la constancia, es una realidad que dentro del esfuerzo encontramos la formación necesaria para crecer y fortalecernos. ¿Por qué? Por que el sufrimiento produce perseverancia y la perseverancia, a su vez, entereza de carácter. Por ello, es importante desde siempre asumir esa relación y trabajarla desde niños de acuerdo a nuestra edad y capacidad, pero acostumbrarnos a que sin esfuerzo no hay madurez, no hay desarrollo. Muchas personas obtienen las cosas gracias a sus capacidades o habilidades y esto es muy bueno, pero también es importante trabajar aquellas áreas para las que no tenemos mucha habilidad, porque es posible también alcanzar un buen nivel aún en aspectos para los que no fuimos dotados, sin embargo en el camino aprender a encontrar herramientas y por supuesto aprender a manejarlas. Toda vez que veamos al esfuerzo como el camino para llegar a la formación, estamos más dispuestos a enfrentar desaveniencias y adversidades y a mirar a éstas como oportunidades de crecimiento sin morir en el...
Old Age

Old Age

              A raíz del trauma civilizatorio de la segunda guerra mundial, se agigantó un complejo de culpa en la cultura. Desde entonces, esa culpa ha venido generando cambios en la consciencia social. En un principio fueron las consignas pacifistas, luego vino la sospecha contra toda forma de autoritarismo, las mil formas de activismo, desde “save de whales” y Greenpeace, pasando por el veganismo, hasta la cultura de lo gluten free, lo orgánico y lo antitaurino. Se trataba, en el fondo, de asegurar que el horror del Gulag y de Auschwitz no se repitiera nunca. Hasta aquí todo bien. El asunto delicado, es que en esta vorágine de asegurar la paz y la no violencia, todos estos activismos se han convertido en los nuevos fascismos. De este modo, la idelogía new age, en un principio contestataria, se convirtió en un peligroso old age reaccionario e intolerante con todo lo que no se adhiera a sus consignas. Y, en una palabra, lo que no se adhiere a ellos es la tradición. Hoy vivimos el imperio de la simulación, llamada “discurso políticamente correcto”. Hoy es intolerable no mostrarse de acuerdo con lo que estos discursos imponen. La pena es el escarnio, el linchamiento, la mofa o la exclusión. Hay al menos dos fenómenos muy negativos de esta “old age”: 1.- La adaptación al sistema.- La feroz competencia del capitalismo contemporáneo tiene como su centro a la violencia y la deshumanización, pero de un modo increíblemente hábil, su propio funcionamiento nos ha vendido –literalmente- la idea, de que vivimos una era de florecimiento espiritual. De este modo,...
Volvamos a los arquetipos

Volvamos a los arquetipos

  ¿Quién duda del naufragio de la vida de las sociedades contemporáneas? La verdad es que muchos lo dudan, y aún más, ni siquiera es un tema que preocupe. Tenemos muchos diagnósticos y soluciones. Nos hemos convertido en activistas indignados por todo lo que pasa en la sociedad, en teoría, claro. Al mismo tiempo, a decir del famoso filósofo Slavoj Zizek, nos parece más probable una invasión alienígena, que un cambio del sistema económico y social. Dijo un famoso demente de principios del siglo XX, el famoso juez Schreber: “El dios muerto pesa más que el dios vivo, y del mismo modo, nos devora” La herencia del universo positivista y el paradigma científico materialista, condenaron al reino del espíritu al ámbito de la superstición, y al reino psicológico profundo al rincón más apartado de la academia. Pero la realidad es que el abandono de la dimensión espiritual es la causa última de los males individuales y sociales actuales, desde las recurrentes crisis económicas, hasta la inseguridad y el terrorismo de las sociedades contemporáneas. Como no podemos generar un consenso al hablar en el nivel del espíritu (pneumático), lo haremos desde el punto de vista de la psicología profunda. En resumen, diremos que nadie puede vivir plenamente sin integrar a su vida arquetipos de pensamiento, sentimiento y conducta. ¿Quién determina cuáles son estos arquetipos? La tradición los contiene y los propone todos. “El hombre es un animal de costumbres” se decía anteriormente. Hoy es un animal de modas, y las modas son entornos poco propicios para que la totalidad de una persona pueda asentarse y dejarse crecer en un arquetipo....
Desapego = crecimiento

Desapego = crecimiento

El desapego –en palabras sencillas- es soltar, dejar ir y seguir adelante. Esto tiene un grado de dificultad mayor si no estás acostumbrado a soltar y sí a vivir amarrado a una situación, persona o sensación que solo te está llevando a lo negativo. ¿Cómo verlo positivamente? La situación ya está ahí, ya surgió, ya estás dentro ¿Te agrada? Si la respuesta es sí, adelante no hay nada que comentar, solo desearte que sigas en ese mood. Si la respuesta es la contraria; es decir, no hay que trabajar varios aspectos: Imagina cómo te sentirías si soltaras ese momento ¿Se siente bien? Entonces asume cómo sería si fuera una realidad. ¿Los demás te reclaman si sueltas lo que ellos te dieron para cargar? ¿Eso te hace sentir mal? Quizá ellos sí puedan cargar con eso, lo cual no significa que tú también. Hay quienes dicen: “Es la cruz que me tocó cargar”. ¿Quieres hacer lo mismo? ¡Ojo! Si lo vas hacer –como señalé en otra aportación- no se vale quejarse. Si te sientes mal haciendo lo que otros te han dado como “tarea” es hora de soltar y volar por tu cuenta. ¿Los demás se alejan si no haces lo que ellos te dicen? Suéltalos, gente que te condiciona es tóxica, dañina e impide tu crecimiento. El desapego incluye el perdón ¿Sabes? Hay gente que así aprendió a vivir, no conocen más y que intentar cambiar les puede provocar un corto circuito. Ponernos en sus zapatos es ser empático; sin embargo, no olvides que es diferente a justificar ¡No podemos darnos el lujo de hacerlo! Seamos empáticos, no pongamos...
El bienestar que generan las TIC en la evolución del hombre

El bienestar que generan las TIC en la evolución del hombre

El ser humano ha desarrollado su inteligencia en mayor medida que sus instintos, ello a pesar de provenir de antepasados cuya organización era inferior. Lo anterior es resultado —entre otras cosas— de su notable desarrollo del neocórtex respecto del resto de los primates. En este sentido, el desarrollo de esta “nueva corteza cerebral” fue producto de un complejo proceso evolutivo y social —en el que sin duda, intervino el trabajo como factor en la “transformación del mono en hombre”— así como también, un proceso intelectual que incluye el desarrollo de la capacidad simbólica, el desarrollo lingüístico, el pensamiento abstracto, la escritura, la expresión artística, etcétera. En dicho proceso, la “palabra” tuvo fuertes implicaciones epistemológicas. Primero, mediante el desarrollo de ideas-conceptos; y luego, mediante formas cada vez más complejas y abstractas como categorías científicas y filosóficas. De igual manera, existieron otras implicaciones que vale la pena señalar: el que la especie pudiera valerse de la experiencia acumulada del pasado; la toma de conciencia de sí mismo y de su entorno; la comprensión del mundo y de sí mismo, a través de métodos de investigación, ciencia, religiones, filosofía, etcétera; el lenguaje simbólico y la transmisión de símbolos orales, escritos y corporales; la capacidad de resolver los problemas antes de enfrentarse a ellos; poder pensar de manera crítica, lo que le ha permitido escoger y decidir, así como tener responsabilidades para consigo mismo y los demás. Ante estas implicaciones, es importante preguntarse ¿cuál será el resultado evolutivo del ser humano al supeditar su actividad intelectual al lenguaje icónico especialmente representado en los dispositivos móviles? Mi primera preocupación sería la implicación de lo...
Aprender a oír

Aprender a oír

    ¿Cómo reaprender a oír en un entorno donde estamos oyendo constantemente? Hasta hace apenas 120 años, aproximadamente, si una persona quería oír algo de música, debía necesariamente o bien, interpretarla él mismo, o asistir a una sala de conciertos a escuchar la música en vivo. Hoy es completamente diferente. Estamos saturados de sonidos musicales todo el tiempo y en todas partes; desde la cama al baño, desde el elevador al automóvil. Esto ha atrofiado nuestra capacidad de escuchar y por tanto, nuestra capacidad de asombrarnos. Todos los campos de estudio del cuadrivium –música, astronomía, aritmética, geometría- propician el asombro, pero lo hemos perdido a causa de la técnica que todo lo banaliza. Hoy ya pocos se pasman ante el firmamento estrellado y sus relaciones perfectas, ante lo sublime de una comprobación matemática, ante el misterio de Pi o tantos otros de la geometría. En música la situación no es menos precaria. Quedaron atrás los años en que la cultura produjo hombres como Scriabin, Liszt o Beethoven, cuyo objetivo último era, ni más ni menos, que iluminar a la humanidad. Hoy pocos se asombran ante una fuga de Bach, la “Eroica” de Beethoven, la última sonata para piano de Schubert o la “Noche Transfigurada” de Schönberg. Se debe a que su fulgor se ha perdido entre tantos ruidos y murmullos. ¿Qué hacer para recuperar el asombro a través de la música? He aquí algunos consejos 1.- Oír repetidamente una obra maestra 2.- Conocer un poco del contexto o de las proezas técnicas de la composición o ejecución 3.- Oír como meditar, es decir, con atención plena y dejando...