Dormir bien

Dormir bien

Vivimos en un mundo agitado y con prisa, donde las largas jornadas de trabajo aunadas al estrés muchas veces impiden que conciliemos el sueño. Lo anterior, afecta de manera directa a nuestro bienestar, por lo que es necesario que durmamos entre 6 y 8 horas al día. De acuerdo con diversas investigaciones dormir bien aumenta nuestra esperanza de vida, además de que es un arma poderosa contra la obesidad, ya que según un estudio de la Universidad de Washington, dormir poco aumenta nuestro Índice de Masa Corporal hasta 1.4, de la misma forma que dormir más de la cuenta lo aumenta en 0.2. Otro de los beneficios de dormir bien es que nos ayuda a vernos mejor, lo cual nos permite sentirnos más confiados y eleva nuestra felicidad. Además, dormir bien mejora nuestra habilidad en el aprendizaje de tareas motoras, al tiempo que nos ayuda a ser más creativos y a consolidar nuestra memoria. Ahora que conoces los beneficios de dormir bien, ¿te animas a...
¿En dónde sentimos felicidad?

¿En dónde sentimos felicidad?

¿Sabías que es posible conocer en qué parte de nuestro cuerpo sentimos diversas emociones? Un grupo de investigadores del departamento de Ingeniería Biomédica de la Universidad Aalto de Finlandia realizó un experimento que nos permite saber dónde se ubican nuestras emociones. El estudio se realizó con 700 voluntarios de Finlandia, Taiwán y Suecia, a quienes se les mostraron fotografías con expresiones faciales diversas, vídeos emotivos e historias provocadoras, todo diseñado para generar variadas emociones. Después de ver las imágenes, les pedían a los participantes que, con ayuda de computadoras donde mostraban siluetas humanas generadas virtualmente, localizaran en qué parte de su cuerpo habían sentido algún estímulo y que, además, agregaran colores para indicar dónde incrementaba o decrecía la sensación provocada por la emoción en su cuerpo. Fue así como se creó un Atlas del Cuerpo y las Emociones, el cual refleja que, por ejemplo, emociones negativas como la ira y el miedo, se ubican en la parte superior del cuerpo –lo que se relaciona directamente con el aumento en nuestra respiración y pulso cardiaco-. Un hallazgo interesante de este estudio es que la felicidad es la única emoción que sentimos con fuerza en todo el cuerpo. Tú, ¿dónde percibes que sientes felicidad? Referencia: Social Sciences – Psychological and Cognitive Sciences: Lauri Nummenmaa, Enrico Glerean, Riitta Hari, and Jari K. Hietanen, “Bodily maps of emotions” PNAS 2013; published ahead of print December 30, 2013,...
Cinco buenos hábitos para iniciar bien el día

Cinco buenos hábitos para iniciar bien el día

El momento de levantarnos suele ser un momento determinante para muchos, puede crear el tono en el que encaremos el día. Te recomendamos cinco buenos hábitos que no requieren mucho tiempo y que marcan una gran diferencia en el resto del día: Meditación: Aclarar nuestra mente desde el principio del día nos da claridad y disciplina que se traduce en mejores pensamientos y más orden en nuestra vida y en el trabajo o escuela. Entre 10 o 20 minutos basta. Ejercicio: Desde ir al gimnasio, pasear a tu perro o dar una caminata por los alrededores de tu casa, es una gran forma de activar nuestra energía y revitalizar nuestro cuerpo y mente. Comer sano: Lo que metemos a nuestro cuerpo influye en cómo nos sentimos, cómo pensamos y cómo actuamos. Una alimentación sana, llena de frutas, verduras y proteína (lo más natural posible) nos da energía para empezar el día. Hacer lo que nos apasiona: Puede ser cantar durante cinco minutos en la regadera, escribir unos párrafos, leer, ver algo que nos haga reír o hacer algo que nos haga sentir vivos, nos sirve como recordatorio para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos. Gratitud: Dar un espacio al comienzo del día para agradecer lo que tenemos, lo que somos, lo que hemos aprendido, la gente que nos rodea o el simple hecho de seguir vivos un día más. La gratitud es el lenguaje del corazón. Cinco hábitos que con el tiempo marcan una gran diferencia en nuestra calidad de...
Dejar ir el estrés: No hay nada a qué aferrarse

Dejar ir el estrés: No hay nada a qué aferrarse

El estrés contribuye a problemas de salud, infelicidad, depresión, problemas de pareja, y mucho más. Siempre vamos a tener algo de estrés en nuestras vidas, pero ¿cómo podemos manejarlo? Por: Leo Babauta Encontrar la causa, y trabajar para resolver esa causa. En mi experiencia, he encontrado que la causa fundamental de la tensión es aferrarse a las cosas. Nos aferramos a la esperanza de que las cosas vayan como esperábamos o planeamos, y luego nos estresamos tratando de hacer que así suceda, o nos frustra cuando no lo logramos. El aferrarse a las cosas causa nuestro estrés y frustraciones. Entonces, ¿cómo podemos dejar de aferrarnos? Al darnos cuenta de que no hay nada a qué aferrarse. Que todo es cambiante, nada es permanente, todo evoluciona, al igual que nosotros mismos. Lo que podemos hacer hoy para detectar el estrés: Preguntarnos lo que nos está estresando hoy. Preguntarnos a qué nos estamos aferrando. Imaginemos que las causas que nos estresan no existen. ¿Cómo cambia esto las cosas? Te invitamos a conocer más sobre el autor en: http://zenhabits.net/ y puedes leer la versión original en...
HOY ES EL DÍA….

HOY ES EL DÍA….

Por María Eugenia Mora Dadas las circunstancias que actualmente vivimos, mantenernos en una actitud reflexiva, positiva y con un deseo genuino por cambiar las cosas, para la mayoría resulta harto difícil. Sólo basta con abrir las páginas de la internet, la televisión o escuchar la radio y los periódicos y en verdad el corazón, el estomago y todo nuestro ser, se contrae, no sólo de dolor, sino de impotencia y rabia. Igual que ustedes, me hago todos los días una sólo pregunta: ¿Cuándo van a cambiar las cosas? Inmediatamente me respondo. ¿Qué estoy haciendo para cambiarlas?, para lograr que mi congénere, el otro, los otros tengan -cada día- un poco más de humildad, humanidad y realicen su trabajo con entrega, alegría, ya no digamos con amor, por lo menos con respeto hacia los demás. La primera pregunta es: ¿sinceramente deseamos que las cosas cambien? Según el diccionario la sinceridad es: “falta de fingimiento en las cosas que se dicen o en lo que se hace”. Y agregaría: ¿soy indiferente de lo que pasa en mi entorno? Por consiguiente, una primera lectura sería: dejemos de fingir en tal o cual acción, sin reservas hagamos retro-inspección con nosotros mismos, no caigamos el papel de juzgar lo que nosotros mismos avalamos o -más allá- hacemos para mantener el status o nuestra condición privilegiada, y es que no se trata de mandar a volar todo e ir en contra de las reglas del sistema, sino desde nuestra área de trabajo, actividad o acción, tratemos de dar lo mejor de nosotros, no por interés, sino porque al final del camino tendremos el cerebro, el...
Una manera de combatir el estrés es con Empatía

Una manera de combatir el estrés es con Empatía

  En uno de sus artículos recientes, el Psicólogo Arthur Ciaramicoli sostiene que la escucha empática puede ser la clave para reducir el estrés en nuestras vidas en general. ¿Cuántas veces hemos estado preocupados por algún asunto de trabajo, por un amigo o tal vez por un ser querido y al preguntar si todo está bien…? se obtiene una simple respuesta: “Todo esta bien, sólo estoy estresado”, como si no hubiera nada de qué preocuparse. ¿en verdad no hay nada de qué preocuparse? A menudo usamos las palabras “estoy estresado” casualmente en nuestras conversaciones cotidianas, con poco reconocimiento de los efectos adversos del estrés en nuestras vidas. Pero la evidencia sugiere que deberíamos de poner mucha más atención por nuestros niveles de estrés en los que podemos encontrarnos. El Centro para el Control de Enfermedades encontró que el 66 por ciento de los trabajadores estadounidenses dicen que pasan las noches en vela preocupados por los efectos físicos o emocionales del estrés, y el estrés se ha relacionado con muchos problemas de salud, incluyendo la obesidad y las enfermedades del corazón -especialmente entre los estadounidenses de bajos ingresos. El estrés no sólo nos afecta, pero puede afectar a los que nos rodean, tanto en nuestro ambiente de trabajo, así como,  a nuestros hijos. No todo el estrés es malo, por supuesto. El estrés también puede ser estimulante o llevarnos a cuidar por el bienestar de los demás, si se canaliza en la forma correcta. Tampoco es siempre evitable ya que muchos de nosotros tenemos vidas con factores de estrés fuera de nuestro control personal, como es el caso de vivir en la Ciudad de México teniendo que soportar largos períodos de tiempo para transportarnos...